21/10/20

 
FAMILIA RARA 


PERSONAJES 
María: La madre. Llora toda obra o casi toda, adicta al café. 
José: El padre. Usa tirantes, al parecer se viste como su padre. 
Micaela: Mira su plato y se hunde en él. Le han dado para desayunar verduras. 
 
 
INICIANDO EL DESAYUNO. 
José: Cayó la bolsa en Estados Unidos están todos preocupados 
María: ¿Ah sí? 
José: Sí aquí dice "cayó la bolsa en Estados Unidos". 
María: Eso a mí me preocupa mucho. 
José: ¡Ja! ¿Acaso tienes “acciones”? 
María: No ahora no. 
José: ¿Cuándo tuviste? que, no me enteré. 
María: Cuando era chica mi papá tenía y siempre se preocupaba, y yo me quedé con eso en la cabeza. 
José: Ahh... ya olvídalo. 
María: No puedo mi papá era una gran persona. 
José: Sí, era grande, alto. 
María: ¿Tú papá tenía? 
José: (pausa) Sí, también. 
María: Que bueno. 
José: Él tenía de todo. Siempre tuvo todo, casa, familia, etc. 
María: Él era un tipo excelente. 
José: ¿Quién? 
María: Tú papá. 
José: Claro. 
María: Triunfó en todo lo que se propuso. 
José: Bueno, en Wall Street están preocupados, que bueno que no tengo acciones allá. 
María: Sí… 
José: Así es... 
María: ¿No vas preguntar nada de Micaela? 
José: Sí. Siempre pregunto. 
María: …claro 
José: ¿Cómo le va en la escuela a la niña? 
María: Eso ya preguntaste ayer. 
José: Lo vuelvo a preguntar hoy. Me interesa mucho su educación. 
María: Le va muy bien, le gustan mucho las clases... 
José: ¡Se adaptó! 
María: Sí, se adaptó rápido fue muy sencillo. 
José: Por supuesto, obviamente ¡A esa edad! Para los chicos es todo como un juego. 
María: Eso mismo pensé. 
José: Por eso hay que tener más atención. 
María: La tengo. 
José: Sobre todo tanta basura que aparece en Internet ella no debería estar tan expuesta. 
María: Claro que no, no lo está. 
José: ¿No lo está? 
María: No lo está. Tiene prohibido el Internet. 
José: Ahh... 
María: ... 
José: Vamos a hacer un pequeño cambio. Vamos a suplantar la palabra prohibido por “suspendido”. 
María: ¿Suspendido? 
José: Sí “SUSPENDIDO” 
María: ¿Cómo? cómo suspendido en el aire. 
José: No. 
María: Entonces. 
José: Como suspendido “DETENIDO”. 
María: Entiendo... Sería entonces Micaela tiene detenido el internet. 
José: Suspendido. 
María: ¡Perdón! Suspendido el internet.  
José: ¡Que bien! 
María: ... 
José: Que bien y está en exámenes o solo le están mandando tareas. 
María: Estuvo en exámenes hasta ayer... y ha sacado 9.9 en sus últimos cinco exámenes 
José: … ¿Y qué le ha faltado para el 10? 
María: Una décima. 
José: Ya sé que le falta una décima para llegar a diez, pero qué le falta a ella que no está llegando. 
María: Habría que hablarle para ver que le sucede. 
José: ¡Bien háblalo! Quisiera verte hablarle. 
María: ¿Ahora? 
José: Ahora. 
María: … Micaela... 
José: ¿Qué le pusiste para desayunar? 
María: Lo mismo de todos los días, verduras. 
José: ... ¿Y se las comió? 
María: No. 
José: ¿Por qué? 
María: No lo sé. 
José: ¿Ayer se las comió? 
María: Sí. 
José: ¿Y antes de ayer se las comió? 
María: Sí, también. 
José: ¿Y por qué hoy no se las come? 
María: No sé, ella es rara. 
José: (abre los ojos impresionado) ... 
María: ¿Qué dije? 
José: Nada. 
María: Entonces. 
José: Mejor no hables con ella. 
María: Me dijiste que querías que yo hable. 
José: Si es así... mejor no quiero. 
María: Así ¿cómo? 
José: Con esa falta de calidad humana. 
María: Yo, a Mica, la trato muy bien. 
José: Micaela mírame... 
María: ... 
José: No te preocupes hija, tú no eres rara. 
María: Corrijo la palabra. 
José: ¡No! Cállate, ya no sirve eso. 
María: Hace un rato sirvió con "prohibido". 
José: ¡La estigmatizaste! 
María: ¿A Micaela? 
José: ¡No! ¡A la palabra! dijiste "rara" con un juicio de valor que la pone en calidad de "loca" a la bebe. 
María: Está bien perdóname. Perdón Micaela. 
José: Déjalo así. 
María: ¿Qué se hace en estos casos? 
José: ... 
María: Qué se... 
José: ¡Estoy pensando! 
María: ... 
José: ... 
María: Sí te puedo ayudar en algo aquí estoy. 
José: Está bien. 
María: ... 
José: A ver Mica hija. 
María: ¿Qué le vas a decir? 
José: ¡Déjame hablarle! 
María: ¡Háblale! 
José: Mica ... te voy a decir un secreto 
María: ... 
José: Ser rara es: lo más maravilloso que te puede pasar en este mundo. 
María: ... 
José: Ser rara es ser distinta, auténtica, especial. 
María: Sí. 
José: A la gente normal le va a costar entenderte, por eso mismo, porque son normales ellos y lo normal está mal. 
María: ¡Eso! 
José: Y si alguna vez sientes que... tu madre solo es un escollo en tu vida, acude a mí hija ¡¡que yo te daré las luces que necesitas!! 
María: ¡¡Tú madre te ama Mica!! Hija no lo escuches a tu padre es un perdedor y fracasado. 
José: ¡Quítate de aquí! ¡La intento salvar! ¿No te das cuenta? Yo no quiero que me llame la psicopedagoga de la escuela a decirme que Micaela tiene problemas porque solo te has encargado de destruirle su autoestima sistemáticamente, con adjetivos calificativos que la desestabilizan, con gestos despectivos que la minimizan y comida vegetariana que la achicopala. Es obvio que la niña esté así, sin apetito, desalentada... 
María: ¡¡¡Son por las clases virtuales!!! ¡¡Son por las clases virtuales!! ¿¡¡O crees que es lindo que toda la vida te pase por una pantalla!!? Matemáticas, gramática, educación física ¡sí! educación física Esta niña por todo eso y más ¡ES RARA! A un compañerito se le salió el otro día en clase. Mejor dicho, todos en el aula virtual le dicen la rara. ¡Sí! En plena clase virtual susurran RRRAAARRRAAAA cuando la niña está exponiendo (silencio hiper-dramático para el padre). Por eso es que ella no converge con el exterior, debimos haberlo pensado dos veces antes de inscribirla. 
José: La voy a sacar de esa escuela. 
María: Cómo va a estudiar entonces ¡Por ley la tenemos que educar! 
José: Le pondré una maestra privada. 
María: Será para el próximo mes porque esta pensión ya está pagada y no tenemos. 
José: Okey, lo haremos el próximo mes. 
María: La profesora privada tendrá que educarla con los libros que ya tiene porque para otros no tenemos. 
José: Eso lo arreglaré directamente con ella. 
María: Pensemos otra cosa. Podría ir mejor a una escuela especial. 
José: ¿Para superdotados? 
María: No al revés. 
José: ¿Para retardados? 
María: Sí. Ella tiene un problema cognitivo muy notorio y cualquier profesora no se lo va a poder curar. 
José: ¡Le falta una décima para tener puntaje perfecto a esta niña! Más sana no puede estar ¡Es una luz! 
María: Pero eso no sirve lo que sirve ahora es ser sociable, que converse con los compañeros, que sonría. Tenemos nosotros que hacer lo mismo en casa. Hacerla reír. 
José: No somos payasos. 
María: ...quizás no es tan retarda. Pero un poco autista se está poniendo. 
José: Es que si las tratas como retarda ella va a creer que es retardada y seguramente terminará siendo una retardada es decir una retardada ¡como tú! María. 
María: Espero me hagas un poco de caso con lo que te estoy avisando, te lo digo porque soy su madre. 
José: Y yo soy su padre y sé lo que necesita. 
María: Tú crees que los problemas se solucionan obviándolos... 
José: María, María, María... 
María: ...te basta con no-mirarlos voltear la cara para creer que van a desaparecer ¿verdad? 
José: Te gusta inventarte cosas. 
María: ...tú mamá alguna vez me dijo eso. 
José: ¿Qué quiere decir con "eso", ah? 
María: Eso. 
José: ¿Qué? 
María: Eso... qué eres RARO. 
José: ¡Oye María hoy en día ya no le puedes decir eso a la gente libremente y menos a una menor porque la traumas! (susurra) ¿Por qué lloras? 
María: (ahora llora ofendida) Por nada. 
José: Si ves. Te inventas cosas. Te inventaste un llanto. O le vas a echar la culpa a las hormonas. 
María: Puede ser... Es que estoy embarazada. 
José: ¿Qué? 
María: … Eso 
José: ¿Qué dijiste? 
María: Eso... creo que estoy embarazada 
José: ¡No! No cambies. Dijiste que estabas embarazada ... ¿o crees que lo estás? 
María: Sí, si estoy. 
José: … ¡¡¡Qué alegría!!! 
María: Bueno no sé bien, creo que sí. 
José: … ¿Pero sí o no? 
María: Ehh... ¡Sí! 
José: ¿Te lo estás inventando? 
María: ¡No! 
José: Entonces di "sí", o di "no" y punto 
María: Es que tengo que confirmar. Pero yo siento que sí. 
José: Bueno vamos hacerte la prueba. 
María: Ya me la hice. 
José: ¿Ah sí? ¿Y qué salió? 
María: No sé. Hay que irla a ver. 
José: Pero vamos ahora (preparándose para salir de la casa) ¿En cuál laboratorio está? 
María: En el baño. 
José: ¿Está en el baño? 
María: Sí. 
José: ¿En este baño? 
María: Sí. Es que antes del desayuno me hice la prueba en el baño. Oriné en el cosito ese y había que esperar unos 5 minutos para aparezca el resultado. Pero no quise ver nada y me salí a comer. 
José: ¿No lo estás inventando? 
María: Anda a ver. Está ahí. La dejé a la vista. 
José: Voy, (señala a la niña) has que se coma las verduras. Quiero que la convenzas (sale).  
María: (pausa) Mi vida... cómete las zanahorias por favor... Por cada zanahoria mamá te va a dar un besito ¿Hacemos el trato? 
José: (Grito de alegría) ¡¡¡¡Síííííííí!!!! ¡¡¡¡YYYYYYYeeeeaaahhhhhhh!!!! ¡¡¡OOOhhhhh ssssíiiiii!!! 
María: Vamos Mica come... (le mete con fuerza la cuchara) 
José: (aparece cantando) ¡Estás embarazada! ¡¡Estas embarazada!! Em-ba-ra-za-da (carcajada regocijante al cielo) 
María: Viste algo me decía que iba a salir positivo. 
José: ¿Oh sí? ¿Tenías la intuición o ya sentías que algo raro te estaba andando en esa pancita? 
María: Ehh... hace dos meses que no me baja. 
José: Ahh... Con razón te veía rara. 
María: No digas rara. Está la nena aquí. 
José: Te estoy diciendo rara a ti. A esta altura no me vas a decir que ¿te va a traumar? 
María: Es por el lenguaje. Habría que empezar a cambiarlo en serio. 
José: Lo cambio después. Para mí es fácil. Estabas rara y no me dijiste nada. 
María: … 
José: ¿Por qué no me dijiste nada? 
María: No sé. 
José: Pero si lo estábamos buscando con tanto afán, María. 
María: … 
José: Fuiste mezquina ¿Qué te pasa? 
María: No sé. 
José: Habría que hacer los cálculos para ver cuando nace, hay que prepararnos ¿Cómo es que se hacen esos cálculos? 
María: No sé. 
José: ¿Entonces qué sabes María? me has dicho tres veces “no sé” en un minuto. 
María: Es que no sé si lo quiero tener, José. 
José: ¿Cómo no? ¿Estás loca? ¿Lo quieres matar? 
María: No sé. Tendríamos que decidirlo... 
José: ¿Qué quieres decidir? ¿Ser o no ser una asesina? 
María: Decidir que si quiero o no... tener un hijo tuyo. 
José: (Momento hiper-dramático) (Quiere golpearla, pero físicamente se aguanta) ¿María te volviste loca o las hormonas “se te intoxicaron” de tanto café? Venimos intentando como locos... 
María: Es que cada día que pasa te vuelves peor persona. Todo me corriges, me recriminas, me marcas todo a presión y no me dejas ser. Desarrollar. 
José: Solo te dije que no le digas RARA a Micaela ¡Qué mierda más te he hecho yo, hoy día! 
María: Más cosa dijiste. 
José: ¡Nada más solo eso! 
María: ¡Sí! hay más, pero no me acuerdo, me aturdes. 
José: Te lo dije solamente para que no la traumes. Solo para que aprendas a manejar tu lenguaje y no quedes como una madre ignorante ante la pedagogía moderna. 
María: Por esas cosas no quiero... te comportas igual de agresivo que tu padre. 
José: Pensé que lo admirabas. 
María: Eso también me lo advirtió tu mamá... 
José: ¿Qué? 
María: Eso... para que esté preparada, pobrecita tu mamá todo lo que ha de haber sufrido con tu padre. 
José: ¡¡Ojalá fuera como mi padre!! ¡¡¡Ojalá!!! Ya te hubiera bajado todos los dientes de un batazo al escucharte decir que no lo quieres tener. 
María: Ves. 
José: Pero no soy como él ¡Me contuve! ¡¡No lo hice y me contuve!! ¡¡me-con-tu-ve!! Porque, por más que he querido ser como mi padre no puedo ¡Fracaso a cada rato! 
María: … 
José: … (llora) 

Silencio.
María: Sé mejor que él. 
José: ¿Cómo? ¿¿Cómo lo hago?? 
María: Empieza por el lenguaje. 
José: El lenguaje, el lenguaje, maldita palabra que traje a colación. 
María: Mira yo le dije a Micaela "rara" por no decirle mongola, mongólica, etc. Porque así me decían a mí de chiquita. Hasta 3er. grado me lo dijeron. 
José: ¿Por qué? ¿Qué pasó en tercer grado? 
María: Nada, me cambiaron de escuela, sentí más confianza y aprendí a sumar. 
José: Bien... 
María: Pero lo mejor es que ahora yo cambié el lenguaje, no le dije mongola. 
José: Pero no es suficiente. Siento que nada alcanza. 
María: Me superé a mí. Vamos poco a poco. Para eso estamos practicando con Micaela (se revela el misterio de Micaela) sino ¿para qué? 
José: ... Okey vamos poco a poco. 
María: ... 
José: Discúlpame María, a veces me meto mucho en los juegos y le doy a morir... 
María: Está bien. Eso está bien. Había que jugar en serio, para qué funcione. 
José: Pobre Micaela... (ironizando) no sé cómo no salió corriendo en media pelea (sonríe) 
María: Micaela sin moverse nos ha enseñado tanto. 
José: Has sido nuestra escuela.  
María: Pobrecita. 
José: No te preocupes vamos a ser buenos padres. Voy entendiendo. A las malas, pero voy entendiendo. 
María: Ya que confirmé que estoy embarazada la voy a guardar a Mica... 
José: Noo!! Ya que estas embarazada vamos a practicar más ¿Te comió las verduras? 
María: No nada. Le prometí darle besitos a cambio, pero fue una malísima estrategia. 
José: ... ¿Será niña? 
María: No sé... 
José: … 
María: ... 
José: Mira. Así se trata a una hija... (entusiasmado) Miki, tú no eres rara... digamos que no eres normal, para nada. Eres distinta, eres única y como ser único... en el universo vas a tener que construir un puente mágico que te una y te relacione... de la mejor manera... con los otros seres. 
María: (mira al techo) 
José: (mira María) ... 
María: (dudando) Puede ser. 
José: Pero apóyame María, es mi momento emotivo. 
María: Naaa... 
José: ¡¡Pero escucha qué textos que te estoy lanzando!! 
María: No te sale... no te sale. 
José: ¡¡¡Uff!!! 
María: Levanta la mesa, eso te vendrá bien aprender. 



Apagón lento 
 

*Obra registrada con derechos de autor


* * * * *

*Esta obra fue escrita en julio del 2020 en medio de la Pandemia. Tenía pocos meses de haber sido padre por primera vez. 

*Fue estrenada una versión en la sala 1 de Pop-up bajo la dirección de Ricardo Velastegui y las actuaciones de José Andrés Caballero y Joyce Macías el miércoles 12 de agosto. Estuvieron 4 semanas. 
*No se sabe a ciencia cierta qué es Micaela, es puro sentido.   



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