8/1/21

SERIE: CITA A CIEGAS (8/8)

la CITA de FRANCO y NORA

PERSONAJES 
Franco: Galán. Nunca salió con una divorciada.
Nora: Divorciada. Toma pastillas para dormir.

Disco/bar.
Franco: ¡Hola!
Nora: Hola, ¡qué puntual!
Franco: Sí, me gusta mucho llegar a tiempo.
Nora: Así veo, habla bien de ti.
Franco: ¿Cómo te llamas?
Nora: Nora, mucho gusto.
Franco: Encantado Nora, mi nombre es Franco.
Nora: Franco que lindo, suena con mucha potencia "Fran-co"
Franco: Era el nombre de mi abuelo.
Nora: ¿Lo conociste?
Franco: No, solo sé que se llamaba Franco Máximo y era muy amiguero y según mi abuela un gran seductor.
Nora: Y saliste a tu abuelo me imagino.
Franco: Si tú lo dices no me quedaría otra opción que aceptarlo.
Nora: (ríe) Bueno, te lo diré cuando lo confirme.
Franco: Nora es un hermoso nombre.
Nora: Creo que estás exagerando.
Franco: Para nada, el nombre -de por si- es lindo, pero tú lo haces hermoso.
Nora: ¿Qué tiene de lindo Nora? Lo siento seco, sin brillo, ni siquiera puedo imaginar de dónde viene. En cambio, “Franco” a leguas se nota que es italiano.
Franco: (ríe) Has sido una "drama queen" en potencia tú.
Nora: (silencio) Creo que sí (ríe) me has descubierto y solo han pasado dos minutos de cita.
Franco: ¡Así es! Y ahora, ¿qué harás en el tiempo que nos queda?
Nora: Me tocará mostrar mi otra cara.
Franco: Pues muéstramela.
Nora: Espero no te levantes a media conversación y te vayas (ríe)
Franco: Un caballero no haría eso.
Nora: Bueno, pues te presento a la dama...
Franco: ¡Venga!
Nora: Soy Nora Vélez, 34 años, vivo en mi casa propia... tengo un perro, un gato. Dos hijos. Dos divorcios. Dos ex maridos,
Franco: Te han roto dos veces el corazón, entonces.
Nora: Solo una vez, el último, nadie más.
Franco: ¿El primero?
Nora: Ese no importa, fue una locura de juventud, era una loca.
Franco: (piensa) Qué edad tienen tus hijos?
Nora: 18 el mayor y 14 el que segundo.
Franco: ¿Y te quieren mucho?
Nora: Sí obvio, claro que me quieren mucho y entre ellos también se adoran. Los tres hacemos un grupo muy unido.
Franco: Un bello cuadro familiar de domingo.
Nora: De domingo, lunes, martes... los hijos aparecen y te toman para siempre.
Franco: Ellos saben que estás aquí conmigo.
Nora: No... trato de separar las cosas para que nadie se confunda. (bajito) Además que son muy celosos.
Franco: (sonríe, bajito) Ah sí! Lo bueno es que yo no lo soy. No soy celoso para nada.
Nora: ¿Ah sí? ¿No te molesta que tenga dos ex maridos? (toma un trago)
Franco: La verdad que no; yo también tengo algunas ex novias. No creo que será problema para ti tampoco.
Nora: ¿Aun te llaman tus ex novias?
Franco: Me gusta quedar como amigo, no me gusta que haya alguna despechada hablando mal de mí por ahí.
Nora: Te gusta romper corazones.
Franco: No, lo que pasa es que hay mujeres que se vuelven malas cuando la relación termina.
Nora: Eres una víctima de las mujeres entonces, mira lo que acabo de descubrir.
Franco: (ríe) No, no es así.
Nora: La risa te delata.
Franco: Existe la maldad femenina realmente.
Nora: ¿Tú eres el buenito?
Franco: (sonríe) Sí, igual creo que todos tenemos algo de ángeles y un poquito de demonios.
Nora: Me gusta esa frase. Salud por eso.
Franco: Salud.
PASO DE TIEMPO
Nora: ¿Este es el menú?
Franco: Vamos a abrirlo para confirmar.
Nora: Mmm... tienen muchos platos.
Franco: Es impresionante, lindo restaurante escogiste.
Nora: (ríe) No. Fuiste tú el que lo eligió.
Franco: Yo no, pero que bueno que nos guste.
Nora: Es un sitio elegante, creo que va más contigo que conmigo.
Franco: Gracias por el piropo, linda.
Nora: ¿Qué estaría bueno comer aquí?
Franco: Se ve todo rico.
Nora: ¿Tienes mucha hambre?
Franco: Tengo hambre de ti.
Nora: (ríe) Vas muy rápido.
Franco: ¿No te gusta?
Nora: (piensa) Puede ser... me gusta la gente que sabe lo que quiere. (Leyendo) ¡Hay lomo fino, que rico!
Franco: Yo siempre sé lo que quiero. Te recomiendo la carne en término medio.
Nora: ¿Y qué quieres? Optaré por el pato a la naranja.
Franco: Buena elección. Una mujer madura que sepa de la vida. Que no le gusten las niñerías.
Nora: Uff... lo tienes muy claro. Te digo algo de mí… aún no sé qué es lo quiero.
Franco: ¿y el pato a la naranja?
Nora: Soy como una niña atrapada en un cuerpo de adulta.
Franco: Ah ok. Pero experiencias tienes, no las puedes obviar, ¿o sí? ¿Te pido el pato sí o no?
Nora: Sí.
Franco: Pero si no aceptas las experiencias entonces ese parece ser tu problema: No aceptar que has vivido.
Nora: No te dije que tenía un problema.
Franco: ¿Ah no? Yo quiero el Filet Mignon.
Nora: Me gusta sentirme como una niña.
Franco: ¿Incluso frente a tus hijos?
Nora: No hablemos de mis hijos, ya te conté todo lo que necesitas saber.
Franco: Es verdad, disculpa.
Nora: Me gusta jugar, reírme, que me hagan reír.
Franco: Solo me sé un chiste.
Nora: Cuando quieras me lo cuentas.
Franco: (piensa) ¿De qué se disfraza una jirafa en Halloween?
Nora: Mmm... de qué?
Franco: Del profesor Jirafales.
(Silencio)
Nora: ¿Ya terminaste?
Franco: Sí
(Poco a poco Nora no se aguantará la risa y llegará a aflojar una carcajada imparable, el chiste le ha encantado. Franco también ríe).
Nora: Es muy malo ese chiste.
Franco: Sí, disculpa.
Nora: Malísimo.
Franco: (sonríe) Pero te ha encantado.
Nora: ¡Eres un estúpido, no me puedes hacer reír tanto!
Franco: Tú lo eres... me hiciste preocupar. Yo sé que el chiste es malo.
Nora: ¿Te preocupó que no me haya reído antes? (burla)
Franco: No lo iba a contar, pero me sentí en confianza.
Nora: Pusiste una cara de circunstancias única, parecías esas chicas vírgenes cuando se desnudan por primera vez.
Franco: Es el único chiste que me aprendí.
Nora: Te daré un premio al esfuerzo.
Franco: ¿Ah sí? (ella ríe) Eres muy burlona.
Nora: Solo soy feliz.
Franco: Feliz como...
Nora: (lo interrumpe) ...una niña (ríe burlona) "cara de virgen", eres un "cara de virgen".
Franco: Esta cita se fue para cualquier lado, ya no es nada sexy.
Nora: (calmándose) Ay sí... es verdad ¿Te preocupa eso?
Franco: ¿Qué?
Nora: ¿No ser sexy?
Franco: Siempre seré sexy, aunque la cita ya no lo sea.
Nora: ¿Si te digo que me gusta tu paquete se vuelve a poner sexy esto?
Franco: (desconfiando) No lo has visto.
Nora: (segura) Fue lo primero que te vi.
Franco: ¿Eso te entusiasmó?
Nora: Me puso juguetona.
Franco: Y cruel.
Nora: Sí juguetona y cruel.
Franco: Mmm... y... ¿Te pasas viendo paquetes por la vida?
Nora: Sí.
Franco: A ver ¿Cómo es el mío?
Nora: Para empezar, te digo que no me costó mucho darme cuenta, tú mismo quisiste que lo viera, te pusiste ese pantalón super apretado, de tiro bajo, ¡se te marca todo! ¿Sí lo sabes?
Franco: O sea ¿Te lo imaginaste?
Nora: ¿Me lo imaginé?
Franco: ¿Te lo imaginaste afuera?
Nora: Me lo imaginé en la boca realmente.
Franco: ¡Por dios!
Nora: (ríe) Tranquilo, estoy jugando. Sígueme sin asustarte.
Franco: No me asusto, no soy un niño.
Nora: Dale sígueme el juego, me lo imaginé en la boca.
Franco: (piensa) Y pudiste metértelo todo?
Nora: (piensa) No, un tercio quedo afuera, es terriblemente grande.
Franco: Tú me lo pusiste así.
Nora: ¿Cómo?
Franco: Con tu cabello, tus labios.
Nora: Espera. Déjame intentar meterlo todo.
Franco: No, te puedes atorar.
Nora: Me quiero atorar. Morir atorada es mi sueño.
Franco: Ah sí, ¿Qué más quisieras? Dímelo.
Nora: (Mete la mano por abajo de la mesa) Saber si ya está listo?
Franco: ¡Espera! (corta la atmosfera) Tranquilízate.
Nora: ¿Por qué?
Franco: La gente nos está mirando.
Nora: Nadie nos mira, y si nos miran no escuchan lo que hablamos.
Franco: Ahí viene el mesero, pidamos de comer.
Nora: (al mesero) Hola joven... Mmm... (lo mira de arriba abajo).
PASO DE TIEMPO
(Ella se alza toda la copa de vino y hace fondo blanco)
Nora: Entonces le dije que no iba a aguantarle una infidelidad más y que de ahora en adelante la que tendría sexo sería yo, sea con él o con cualquiera y dónde sea -no me importa-, solo lo dije para amenazarlo no soy una zorra por si acaso, y me salió con el tema de que soy madre de familia y no puedo andar con cualquieras; que, ¿qué pensará su madre, sus tíos? Me vale un rábano lo que piense su familia, solo me importan lo que mis hijos digan de mí, que soy su madre y los crío bien, punto, ya se acabó el vino.
Franco: (la miraba en silencio) Pedimos otra.
Nora: Por supuesto, dividimos la cuenta no te preocupes. (Le suena el celular) Disculpa tengo que contestar, pueden ser mis hijos.
Franco: Sigue nomás.
Nora: Sí, es justo mi hijo menor.
Franco: Dale no hay problema.
Nora: ¿Robertito que paso? (le cambia la cara) Ah eres tú ¿Qué pasó con mi hijo? No pasó nada, entonces por qué tienes su celular, te robaron el tuyo ¿o qué? Se te acabó
el saldo. No estoy en la casa porque estoy haciendo cosas, que no te interesan, y el niño tiene una niñera que le da de comer y lo acuesta, yo la pago, por cierto. ¿Qué problema tienes tú ahora? Mira no puedo hablar contigo ahora, cualquier cosita mañana de 8 a 5 atiendo el celular. Adiós.
(silencio)
Franco: ¿Todo bien?
Nora: No... no Franco. Este tipo me lo hizo de nuevo. Siempre, cada vez que salgo con alguien, me tiene que timbrar a joder la noche. Me hace sentir mal. Llama a decir que dejo a los niños botados porque (alza la voz) soy una puta, callejera...
Franco: Shhh... baja la voz Nora.
Nora: Perdón... mala madre me dice.
Franco: No le hagas caso, estará celoso o confundido.
Nora: Que se aclare con ¡Fanny! Pues.
Franco: ¿Quién?
Nora: La chiquita de 19 años con la que sale.
Franco: Bueno parece que la chiquita no lo calma.
Nora: Se hace el padre abnegado.
Franco: Bueno tener dos hijos y no verlos en todo el día, ni vivir con ellos, tampoco es muy fácil.
Nora: Uno nada más, solo el menor -Robertito- es de él. El mayor es de otro.
Franco: Ahh... Bueno se preocupa por su hijo, no está mal.
Nora: Te vas a poner de su lado, ahora, lo último que me faltaba esta noche.
Franco: No para nada, no lo conozco, no estoy de ningún lado, solo opino.
Nora: No opines.
Franco: Es verdad, mejor no opino. Sabes qué me tengo que ir.
Nora: ¿A dónde?
Franco: Tengo que irme a mi casa, espero volver a verte en otra oportunidad.
Nora: ¿No me vas a hacer atorar? Me lo prometiste.
Franco: Sí, pero hoy no, la próxima mejor.
Nora: ¿Me vas a dejar con las ganitas? No seas así.
Franco: La próxima nos desquitamos.
Nora: ¿Te pusiste celoso porque me llamó el papá de Robertito?
Franco: No...
Nora: Sí, es eso. Siempre me pasa que los hombres no soportan mi situación y se ponen celosos.
Franco: No soy celoso, te lo dije en un principio.
Nora: ¿Entonces chiquito? No quieres que mami te acueste.
Franco: Creo que ya estás muy mareada, es mejor que regreses a tu casa, imagínate te pueden volver a llamar en cualquier momento, ahórrate los problemas. Otro día salimos más temprano.
Nora: Eso me pasa por salir con chiquilines como tú. Me tengo que conseguir un divorciado que tenga hijos, ex mujer, que me entienda lo que estoy pasando y no se le baje el lívido tan fácilmente.
Franco: No se me bajó nada, ni porque tienes hijos... ni porque eres divorciada.
Nora: ¿Si no?
Franco: Sino porque te pusiste muy fácil Nora. (silencio, Nora no entiende) Y a mí me gusta conquistar, cazar la presa que me voy a comer. Me entiendes.
Nora: Te gusta perder el tiempo.
Franco: Fue un gusto Nora, chao.
Nora: Fue un gusto no me acuerdo como te llamas.
(sola)
Nora: (alzando la voz) Mesero venga!

APAGÓN LENTO

*Obra registrada con derechos de autor

7/1/21

SERIE: CITA A CIEGAS (7/8) 

la CITA de FABRICIO y FLOR


PERSONAJES 
Flor: Bisexual.
Fabricio Álava (Faba): Bisexual.

Disco-bar.
Faba: ¿Netflix o Amazon?
Flor: ¿Qué es Amazon?
Faba: Una plataforma...
Flor: (no entiende)
Faba: Algo igual a Netflix.
Flor: Mmm... la verdad es que busco todo en páginas de internet, series, películas, lo que sea. Nunca tuve Netflix...
Faba: OKEY eres la típica anarquista de la web.
Flor: (sonríe) Si tú lo dices... (ríe) sí, soy una anarquista.
(música, se miran)
Faba: Yo soy adicto a las series.
Flor: En serio, pero qué quieres decir con “adicto”.
Faba: Imagínate, de esos que siguen viendo los capítulos, aunque el otro se haya quedado dormido.
Flor: Vaya, vaya.
Faba: Sí, un poco egoísta de mi parte.
Flor: Y ¿La gente se molesta por eso?
Faba: Tuve algunos problemillas por ese motivo, por eso te lo cuento desde un principio para que vayas advertida. (ríe)
Flor: Así es... "guerra avisada no mata gente" (ríe) Realmente eres adicto entonces.
Faba: ¿Cuáles son tus adicciones?
Flor: No tengo.
Faba: Piensa un poco, todos somos adictos a algo.
Flor: Creo que bailar.
Faba: ¿Bailar?
Flor: Sí bailar.
Faba: ...y cómo bailas?
Flor: Muy sensual... hago baile de tubo. (ríe)
Faba: (ríe) En serio?
Flor: Sí.
Faba: No te lo creo.
Flor: Lo hago.
Faba: (sorprendido) Entonces eres bailarina de cabaret.
Flor: (ríe) Así es.
Faba: Wow!
Flor: ¿Te gusta que lo sea o te desilusionaste?
Faba: Me gusta, me parece interesantísimo. Es la primera vez que converso con una... bailarina de...
Flor: ...Tubo.
Faba: Sí... tipo poledance.
Flor: ¿Ah sí? ¿Y te excita?
Faba: Mmm... no sé. Si me muestras algún movimiento de seguro que me empezaré a emocionar.
Flor: (ríe, amaga hacerlo) Aquí no puedo.
Faba: ¿Por qué?
Flor: Es un restaurante y la gente se puede ofender.
Faba: A ver (panea) veo toda gente adulta aquí, no creo que en el año 2020 haya ofendidos por un baile erótico.
Flor: Aunque no lo creas en el año 2020 hay cosas que no se pueden mostrar así tan bruscas.
Faba: Dale muéstrame un movimiento de los tuyos, (la desafía) de la anarquista...
Flor: (lo mira, desafiada) Solo porque me gusta la palabra anarquía.
(Hace un par de movimientos en la silla. Faba disfruta ese acto de libertad)
Faba: Muy bien, lo haces bien. (aplaude)
Flor: Gracias. Muchas gracias.
Faba: Vamos aplaudan a la bailarina.
Flor: Basta que me da vergüenza.
Faba: Aunque solo una cosa te podría decir.
Flor: Dila.
Faba: No creo que bailar sea tu adicción.
Flor: (ríe) Me gusta bailar.
Faba: Adicciones son el sexo, las drogas, las series, ¡ja! Pero bailar se hace por gusto.
Flor: Amo bailar, podría ser mi adicción si me lo propongo, igual que el sexo, ¡ja!
Faba: Lo sabía.
Flor: Pero tengo que hacerte una revelación muy importante.
Faba: Dila.
Flor: No soy una bailarina de cabaret (actúa cara triste)
Faba: (piensa) Pero te gustaría serlo?
Flor: Bueno, es dinero fácil.
Faba: Mucho dinero.
Flor: Alguna vez lo he pensado.
Faba: Sabes ¿Siempre quise ser dueño de un cabaret?
Flor: Ah, ¿sí? Es un negocio redondo dicen. Espera. Por qué de pronto estamos hablando de cabaret´s? (ríe)
Faba: Porque estamos locos. (sonríe)
PASO DE TIEMPO
Faba: Resúmete en una línea.
Flor: Bien. Yo me llamo Flor y soy bailarina de danzas latinoamericanas.
Faba: Yo soy Fabricio Álava. Me puedes decir Faba y... (sonriendo) no sé nada de danzas latinoamericanas.
Flor: No te preocupes, casi nadie sabe qué es.
Faba: Lo imagino.
Flor: Pero eso está mal, no conocer nuestra cultura, ni nuestro arte es no conocernos a nosotros mismos.
Faba: Eso es verdad, te tomo la palabra Flor, pero cómo hacerlo en esta época que uno no tiempo para nada. Yo trabajo como loco...
Flor: Faba te la pasas viendo series, no te falta, te sobre el tiempo.
Faba: ¡Por eso! ¡Cómo conocer otras cosas cuando trabajo como loco y soy un maldito adicto a Netflix y Amazon, oh por dios! Estoy perdido.
Flor: ¿Consumes de los dos?
Faba: Sí. Soy adicto a los dos. Paso dos suscripciones.
Flor: (riendo) Eres un caso perdido.
Faba: Dicen eso desde que nací. Digamos que los doctores le dijeron eso a mi madre cuando me sacaron.
Flor: ¿Te sacaron?
Faba: Prácticamente fue a la fuerza. Como si no quisiera venir a este mundo.
Flor: Bueno desde chiquito sabías que iba a ser difícil.
Faba: Pero ¿qué tenía allí adentro mi vieja? ¡Wifi que no quería salir!
Flor: Te pregunto algo Faba, ¡ja! es serio lo que voy a preguntar: (pudorosa) Eres capaz de no tener sexo por seguir viendo una serie.
Faba: (riendo) Para nada.
Flor: …
Faba: Soy capaz de tener sexo y verlo.
Flor: ¡No!
Faba: ¡Sí! Solo hay que programar el cuerpo para seguir el ritmo pélvico mientras mi mente sigue atenta a la trama. (emula sexo) Oh sí, sí... dame más trama, dame más (ríe)
Flor: ¡Eres un artista!
Faba: ¡Eso es versatilidad!
Flor: ¡Admirable!
Faba: ¿Te molesta que tu pareja pueda hacer eso mientras te la mete?
Flor: Obviamente, a mí pareja la quiero para mí sola en ese momento.
Faba: ¡Oh! ¿Y si la mete bien?
Flor: Mmm... (piensa) mientras ve una pantalla...
Faba: Ni te preocuparas por eso.
(Piden algo de tomar)
Faba: ¿Vendrá alguien más?
Flor: Que yo sepa no, estaremos solos los dos.
Faba: ¿Ah sí?
Flor: Sí. Para juegos raros ya habrá tiempo.
Faba: (interesado) Le dices... juegos raros?
Flor: ¿Sí... por qué no?
Faba: Es que a mí ya nada me parece raro.
Flor: Tu eres terrible Faba.
Faba: Repito, hubiera estado bueno que seamos tres... o cuatro en esta cita.
Flor: Por mí está bien que estemos los dos.
Faba: Te noto un poquitín miedosa.
Flor: Es que yo llevo apenas un par de años en esto, nada más.
Faba: Un par de años nomás, es decir una novata todavía.
Flor: Me considero muy novata a pesar de las experiencias que he tenido.
Faba: Hubo un tiempo en que yo también me consideraba novato y eso que ya tenía casi diez años haciéndolo.
Flor: Wow.
Faba: Hasta que viajé, hice esto: agarré un globo terráqueo, lo hice girar y girar, hasta que lo detuve con el dedo… salió España, por el idioma mejor empezar por allí... llegué a Madrid, me aburrí un poco, fui a Barcelona... y.… se podría decir que di cátedra en media Cataluña (ríe)
Flor: (asombrada) Wow Faba.
Faba: Fui un gran representante de la bandera ecuatoriana, para donde sea que iba hacía roncha.
Flor: ¿Con hombres mujeres, de todo?
Faba: De-todo!
Flor: Qué opinaban las mujeres de ti?
Faba: No sé (ríe)
Faba: Es que eran todas alemanas o suecas, suizas de esos países raros.
Flor: Y estaban en Barcelona.
Faba: Es el punto de encuentro prácticamente.
Flor: ¿Y en grupo? Seguro que sí.
Faba: Es una cosa que no te imaginas, mientras aquí aun hablamos de aceptar una libertad sexual, allá la practican desde hace décadas, no pierden el tiempo hablando.
Flor: (parodiando el dicho) Es que aquí "Hablando se des-entiende la gente".
Faba: El sexo es como actuar, hay que hacerlo y ya, nada de perder el tiempo en cosas que no vienen al caso.
Flor: Ojalá en algún momento pierda el miedo y también me decida por salir al mundo.
Faba: Por el momento y hasta que eso suceda, me tienes a mí. Puedo hacerte un "diagnóstico" (ríe) para ver si sigues en amateur o has subido de nivel.
Flor: (ríe) Vamos a ver... (dudosa) vamos a ver lo que pueda suceder... Aun mi campanita del deseo no se activa, no suena.
Faba: Wow. No me digas eso. (se bajonea)
Flor: ¿Qué pasó?
Faba: De las cosas que más me duelen en la vida, la principal es no ser deseado.
Flor: Eres muy lindo y atractivo Faba.
Faba: Lo sé.
Flor: No tienes por qué ponerte así.
Faba: Sabes lo que pasa... es que siempre supe que soy un mal conquistador.
Flor: ¿Qué quieres decir?
Faba: Qué si me toca conquistar a alguien con galanteos, con piropos o gestos...
Flor: ¿No te salen?
Faba: ¡No! prácticamente para convencer desde la palabra... soy un inútil.
Flor: Me lo imaginé.
Faba: ¿Por qué dices eso?
Flor: Porque eso del galanteo es algo más para machos... y tú eres muy suave.
Faba: (piensa) (defendiéndose) No creo que sea el problema...
Flor: Yo creo que sí.
Faba: Hay muchos machitos que tampoco saben piropear.
Flor: Esos serán los menos. Yo he conocido unos...
Faba: Mira Flor deberías darme una oportunidad al menos, no puedes ser tan despiadada.
Flor: No es por despiadada Faba, sino que contigo me he sentido como con una amiga más, con una hermana conversando de sus parejas...
Faba: No sigas, no sigas más, cállate; me has asesinado la autoestima.
Flor: Disculpa, hay que ser sincero en estas cosas.
Faba: ¡Ni en Europa me pasó esto!
Flor: Quizás porque allá no te entendían las alemanas o por tu perfil latino, ¡eso! Tú perfil latino allá es un golazo, no te faltó ni hablar.
Faba: ¿No te gusta el perfil latino que tengo?
Flor: Aquí sobran tú lo sabes.
Faba: Es verdad. Pero soy bisexual.
Flor: Yo también.
Faba: Entonces.
Flor: Por lo mismo. Me gustan las mujeres y hombres, pero no amanerados.
Faba: No soy tan amanerado.
Flor: Sí... Bueno no tanto... Creo que es un problema mío, no soporto ni medio amaneramiento.
Faba: ¿Flor quieres tocar?
Flor: ¿Qué?
Faba: Aquí abajo para que veas lo machito que soy.
Flor: No hagas eso Faba, no te rebajes así.
Faba: Ya te dije no soporto el rechazo y justo tú me lo vienes a hacer.
Flor: Tampoco es que soy miss universo, baja un poco con el drama que no es tan grave.
Faba: No digas eso que tú tienes lo tuyo, una buena colita te veo.
Flor: Muchas gracias.
Faba: Unas cosas fantásticas le haría a esa cola.
Flor: ¿Ah sí?
Faba: Obviamente.
Flor: ¿Cuáles cosas fantásticas le harías?
Faba: Empezaría por unos besos tiernos, un masajito que suba por las piernas. Desde las pantorrillas hacía arriba subiendo por los muslos.
Flor: ...
Faba: ...luego un masaje, en forma circular, que ayude a aflojar los glúteos para que se habrán fácilmente.
Flor: Ay...
Faba: Luego dejaría libre mi lengua, para que recorra cada nalga, con la puntita bastaría.
Flor: ¡Ya!
Faba: Luego por en medio la metería, no sin antes de enjuagarla de saliva.
Flor: ¡Ya! Basta Faba, dije basta.
(Silencio) (Flor respiración agitada)
Faba: ¿Nos vamos?
Flor: Sí.
Faba: Dale.
Flor: Espera... déjame timbrarle a una amiga para ver si se nos quiere unir.
(se miran)
Faba: No hay problema, yo espero...
(Faba piensa en llamar a un amigo, luego desiste, ya que puede echar a perder la noche con Flor)
Flor: Tranquilo, es de confianza.

APAGÓN

*Obra registrada con derecho de autor

SERIE: CITAS A CIEGAS (6/8)


 la CITA de NORA y ADÁN


PERSONAJES 
Nora: Divorciada. Toma pastillas para dormir.

Adán: Frustrado. Su vida privada es un enigma, no le gustan los deportes. Adicto al trabajo, progresista.


Restaurant. Nora chateando. Adán la mira, al parecer le gusta; intenta llamar su atención con la mirada, carraspea la garganta, hace cosas para ser tomado en cuenta. El mesero le trae agua. Nora se le toma el agua. Adán pide más agua y procura tomarla rápido. Nora se desespera en el chat (realmente está discutiendo con su hijo mayor). Adán le mira el escote y aprueba; actúa que se le cae algo y le mira las piernas por abajo de la mesa.

Nora: Pídeme vino blanco por favor.
Adán: Ehh... sí. ¡Mesero!
Adán hablando muy bajito le pide vino blanco al mesero. Nora se molesta aún más con el chat y hace una llamada, la cual no le contestan.
Adán: Yo te espero todo lo que...
Nora: No digas nada, este muchacho me las va a pagar.
Nora llama de nuevo. Llega el vino.
Adán: Gracias.
Nora: (Hace fondo blanco con la copa) Robertito, dile a tú hermano que tiene prohibido salir y que si no me contesta el teléfono ahora mismo se queda sin dinero todo el año, me escuchaste, todo el año! Díselo ahora. ¿Cómo que ya salió? (Agita la respiración) le dije que no salga sin mi permiso. ¡Qué desgracia! (cierra)
Adán: ¿Más agua?
Nora: Discúlpame por esta escena. (toma agua)
Adán: Estás disculpada.
(Silencio)
Adán: Puede pasar...
Nora: Todo es culpa del padre, es que desde que tiene 14 años ese muchacho me viene pasando por encima una y otra vez, parezco una hoja de papel bond de lo plana que me ha dejado. (se seca la boca al terminar el agua) Cómo te llamas?
Adán: ¡Adán!
Nora: Adán déjame decirte que eres un gran hombre al soportarme con esta situación.
Adán: Entiendo. La adolescencia es complicada en todos los chicos, ¿cuántos años tiene?
Nora: 18.
Adán: (sorprendido) Ohh...
Nora: Es que, si llegó a esta edad así, no se va a componer más.
(hace otro fondo blanco con vino)
Adán: Claro, puede pasar cualquier cosa.
Nora: ¿El tuyo cuántos tiene?
Adán: El mío, ¿qué?
Nora: Tu hijo.
Adán: No tengo hijos.
Nora: ¿Ah no?
Adán: No, pero sí quisiera.
Nora: Ahhh... ¿Estás buscando quedar embarazado?
Adán: (ríe) Algo así.
Nora: Yo pensé que ya tenías hijos, ex mujer. Una vida hecha y terminada, como la mía. ¿Cuántos años tienes?
Adán: 33.
Nora: ¡Bien! ¡Qué no daría yo por tener 33! y estar soltera sin hijos.
Adán: ¿Ah sí? ¿Y qué edad tienes?
Nora: (mintiendo) 33, como tú.
(sonrisas incomodas)
Adán: Vamos por ahí, eso me gusta.
Nora: ¿Ah sí? ¿No te gustan las chiquitas?
Adán: Para nada.
Nora: ¿Estás seguro?
Adán: Segurísimo.
Nora: No me estás mintiendo solo para acostarte conmigo esta noche.
Adán: No pienses eso... ¿Tu Nombre?
Nora: Nora.
Adán: No pienses eso Nora por favor.
Nora: Porque los hombres cuando andan con las chiquitas les pasan calentando las orejas diciéndoles "no me gustan las viejas, son muy complicadas" y después cuando andan con viejas al revés...
Adán: Entiendo lo que dices, pero pierde cuidado, conmigo no pasa eso.
Nora: ¿Cómo era que te llamabas?
Adán: Adán.
Nora: Y yo soy Eva. (Ríe) (De pronto se mata de risa)
Adán: Es buen chiste.
Nora: No, para nada, es malísimo. Discúlpame por decir tamaña estupidez.
Adán: (no sabe que decir) ...
Nora: Disculpa la falta de respeto, pero estoy en un momento complicado de mi vida y me agarro de cualquier cosa para hacer un chiste y olvidarme de mi desgracia.
Adán: Has sido un poquito dramática Nora. Linda y dramática.
Nora: Me has descubierto, debería ser actriz, no crees?.
Adán: Serías una gran artista, además eres muy agraciada.
Nora: (se arregla el escote) Muchas gracias querido Adán. Resultaste ser curioso.
Adán: Curioseando se aprende decía mi abuelo.
Nora: Mmm... eres un hombre de familia, fuiste bien criado?
Adán: Sí por supuesto, tengo dos posgrados y un masterado. Trabajo en una empresa familiar.
Nora: ¿Departamento propio tienes?
Adán: Mmm... no. Vivo en la casa de mis padres, por ahora.
Nora: Oh...
Adán: Espero que me puedas entender Nora, yo soy hijo único y mis padres ya están muy viejos, los tengo que cuidar.
Nora: Uy.... ¡Qué noble!
Adán: Mucho más ahora que mi padre está muy enfermo.
Nora: Hijo único con un padre enfermo. Eso quiere decir que eres el único heredero de toda esa empresa familiar. (ríe)
Adán: (ríe) Mmm... También eres curiosa, Norita.
Nora: Ya te dije que me agarro de lo que sea para bromear.
Adán: Así es y me encanta tu sentido del humor, no me molesta que me hagas bromas.
Nora: ¿Eres el único heredero cierto?
Adán: Sí.
Nora: (se abre el escote) Interesante. Me está dando más sed, podrías pedirte otro vino.
Adán: (le mira el pecho) Sí, claro. ¡Mesero!
PASO DE TIEMPO
Están juntitos, han pegado las sillas.
Nora: … y no sé por qué me vivo complicando con mis hijos.
Adán: Hay que relajarse más, la vida está para vivirla siempre a pleno.
Nora: Hablas como un experimentado, eso me mata.
Adán: Las experiencias me han soltado mucho.
Nora: ¿Has tenido experiencias en público?
Adán: ¿Cómo?
Nora: De sexo en público te estoy hablando.
Adán: No... ¿para qué? Tengo mi auto, podemos ir a mi casa, tengo entrada independiente. Una cama muy cómoda.
Nora: ¡Ay Adán! Estoy cansada de tener sexo en camas muy cómodas.
Adán: Ah, ¿sí?
Nora: Quiero que este año sea revolucionario en mi vida, quiero hacerlo en arena, en un avión a cinco mil metros de altura, o al menos en la calle de ser posible.... o en un restaurante, mmm...
Adán: (lo imagina) qué intensidad que tienes Nora.
Nora: ¿No te gusta?
Adán: Me encanta, de seguro eres de signo Leo.
Nora: ¡No! No soy Leo.
Adán: Ah ¿no?
Nora: No
Adán: No importa.
Nora: ¿Por qué lo dices? ¿Me parezco a alguien de signo Leo?
Adán: No lo sé.
Nora: Acaso ¿Te cogiste a alguien -igual a mí- de signo Leo?
Adán: No, para nada.
Nora: Cómo sabes entonces que las Leo son así de intensas.
(Suena un mensaje en el celular de Nora)
Adán: Te está sonando el celular
Nora: Sí, perdón. Es un mensaje (mientras escribe) ¿Así que tienes alguna amante Leonina escondida? ¡Eh!
Adán: No querida Nora, eso lo leí en un periódico, en la sección del horóscopo.
Nora: (sigue escribiendo) Qué periódico lees?
Adán: Uno de afuera.
Nora: ¿No me mientes?
Adán: No tendría necesidad de hacerlo. (ella lo mira fuerte) Lo leí en el diario El País de España.
Nora: Mmm... Ok. Sabes qué, las mujeres a esta edad somos unas detectives profesionales. Imposible que alguien nos vea la cara de tontas (ríe) (deja de escribir)
Adán: Está bueno saberlo desde la primera cita.
Nora: Disculpa tengo que llamarlo.
Adán: No hay problema.
Nora: Nunca me trae inconvenientes Robertito, pero la empleada me dice que no quiere dormir.
Adán: Así pasa.
Nora: (se arreglará a cada rato el escote mientras habla) Roberto qué te pasa, mira la hora que es hijo. Pero no le creas nada a tu hermano ya te lo dije, él salió loco como el padre. Mira lo dijo para hacerte asustar nomás, nunca lo haría. Robertito dile a la chica que te haga un té de tilo, de esos que me tomo yo cuando no puedo dormir y prende la tele, mira la tele que eso te dará sueño. (enérgica) Ya duérmete Roberto o me vas a ver llegar furiosa y si tu hermano se quiere ir de la casa que se vaya. (cuelga) Uff...
Adán: (Le ha visto como tonto el escote mientras discutía. Sirve agua) A ver...
Nora: No, dame vino.
Adán: Bueno.
(silencio)
Nora: Disculpa que esté pendiente del celular.
Adán: Sí, la verdad que incomoda mucho. Yo lo puse en silencio.
Nora: (ríe) Porque no tienes dos hijos locos como yo, que me tienen atada a este aparato día y noche.
Adán: Es verdad, tu vida es muy dura.
Nora: En tu situación cualquiera vive feliz.
Adán: No lo creas todos tenemos preocupaciones.
Nora: Ya lo voy a poner en silencio. Ni en vibración, directamente silencio, silencio absoluto.
Adán: Gracias.
Nora: ¿No te estás asustando chiquito?
Adán: No, tranquila, nada me asusta.
Nora: Es que la vida es una prueba constante.
Adán: Sé que me estás probando, Nora. Tranquila que yo paso las pruebas.
Nora: Tengo poderes (ríe). Puedo adivinar cosas, tus pensamientos, etc... Sé lo que tienes en los bolsillos, ¿sabes?
Adán: En serio, ¿cómo lo haces?
Nora: (le pone la mano encima de la entrepierna) Con mi mano! A ver que tienes por aquí. (carcajada)
Adán: (salta hacia un lado) Ten cuidado. Hay mucha gente aquí.
Nora: Ven para acá, toma un poco más de vino. Estás muy tenso.
Adán: Sí, necesito una copa urgente. Llénala por favor.
(Pausa. Se miran mientras ella sirve)
Nora: (mientras Adán toma, saca una libretita y le hace preguntas) Religión?
Adán: (responde como puede) Ninguna.
Nora: Política ¿Izquierda? ¿Derecha?
Adán: (niega con la cabeza) Me da lo mismo.
Nora: ¿Equipo de futbol?
Adán: (niega con la cabeza mientras se pasa el último poco de vino)
Nora: Bien, nos saltamos todos los temas engorrosos. Será más fácil ahora.
Adán: (expulsando las palabras) Mi único tema es que necesito un hijo.
Nora: ¿¡Qué!?
Adán: Eso un hijo.
Nora: Ya...
Adán: Viste como es la vida Nora, unos piden lo que a los otros les sobra.
Nora: Me lo hubieras dicho antes... ¿Necesitas que te preste un hijo? A mí me sobra un hijo.
Adán: Necesito tenerlo Nora, gestarlo, procrearlo.
Nora: Volvimos al tema del inicio, quieres estar embarazado tú.
Adán: No, Nora, no.
Nora: Con un buen semental lo logras. ¡Como pierdo el tiempo! Ha sido gay este hombre.
Adán: ¡No! No soy gay, no alces la voz por favor.
Nora: Con razón te metí la mano y saltaste como rana. No te gustó mi manito.
Adán: Me gustó mucho tu manita, fuiste directo al punto y eso me gusta, yo no sé mucho de conquistar mujeres y contigo todo fluyó.
Nora: Ah sí... es que tuvimos mucha química.
Adán: Lo sentí y es fantástico eso.
Nora: Hicieron chispa nuestras miradas.
Adán: Por eso mismo tenemos que ir a la segunda base directamente.
Nora: Es decir que...
Adán: Te necesito para hacer un hijo.
Nora: (atónita) Por qué? Estás loco.
Adán: ¡No! estoy muy cuerdo y quiero que me escuches. Accedí al programa de citas porque es infalible y estoy seguro que tú eres la mujer perfecta para mí, si el programa lo dice...
Nora: Este programa debió ser creado por un idiota. ¡Cómo me va a juntar a mí contigo, con... con... (no sabe qué decir) con tu necesidad!
Adán: ¡Pero Nora! Además, tienes experiencia, eso es bueno.
Nora: Yo estoy botando hijos de la casa y tú me quieres meter otro. ¡En qué mundo vivimos!
Adán: Necesito realizarme y no te voy a mentir...
Nora: Mira Adán... Yo vine a tener buen sexo esta noche... y ya que te lo toqué hace un momento...
Adán: ¿Lo sentiste...?
Nora: ...déjame decirte que lo tienes de buen tamaño y no es bueno que se desperdicie. ¡Pero por favor! ¿Qué es eso de andar pidiendo hijos?
Adán: Es el futuro Nora. Ya todos sabemos lo que queremos. No hay tiempo para perder.
Nora: (al cielo) Desde cuando las citas empezaron a ser así.
Adán: Soy un buen prospecto Nora.
Nora: ¡Ay dios! Es la tercera vez que escucho eso, en mis 38 años.
Adán: ¿No tenías 33?
Nora: ¡Eso 33!
Adán: ¿Cuántos tienes realmente?
Nora: Sabes qué, vámonos... vámonos ahora y ruega por quedar embarazado tú porque yo ya no puedo. (agarra su cartera y camina para afuera).
Adán: ¡Bien! ¡Déjamelo a mí! (la persigue).

APAGÓN


*Obra registrada con derechos de autor

 

SERIE: CITAS A CIEGAS (5/8)

la CITA de GONZALO y FABRICIO

PERSONAJES
Gonzalo P. (Gonzo): Reservado, esta cita a ciegas es todo un desafío. Nunca se ha sentido amado.

Fabricio Álava (Faba): Amable, jovial. Usa pantalones muy apretados. No se considera dominante, ni dominado.

Resto-Bar Boutique.
Faba: Hola ¿Eres Gonzalo?
Gonzalo: Sí ¿y tú Fabricio?
Faba: Claro, pero me puedes decir Faba.
Gonzalo: Mucho gusto, Faba.
Faba: Oye ¡Qué sorpresa!
Gonzalo: ¿Cuál sorpresa?
Faba: Es que no tienes cara de Gonzalo.
Gonzalo: ¿Ah no?
Faba: No, eres más... Santiago o... Ricardo.
Gonzalo: (ríe) Pero eso no tiene importancia para la cita, ¿o sí es importante?
Faba: No claro que no, solo que siempre digo lo que pienso.
Gonzalo: ¿En serio siempre lo dices todo?
Faba: Nunca me callo.
Gonzalo: Qué increíble.
Faba: Es mi marca de agua.
Gonzalo: Una marca fuerte.
Faba: (ríe) Muy fuerte.
(ríen)
Gonzalo: Escúchame y esa marca ¿la llevas tan pegada como tus pantalones?
Faba: Sí, lo sé, los uso muy apretados.
Gonzalo: Te ha de ser imposible sacarlos fácilmente.
Faba: Hay un truco para sacármelos muy fácil.
Gonzalo: De eso, estoy seguro que lo hay.
(Sonríen)
Faba: Te molesta si te digo que tienes un aspecto duro por fuera, lo sentí así apenas crucé la puerta, pero...
Gonzalo: No te preocupes siempre me lo dicen.
Faba: Pero cuando te sueltas un poco resultas ser una persona amable y simpática.
Gonzalo: Pero no lo hago con cualquiera.
Faba: A mí siempre me han criticado el exceso de confianza que tengo con la gente. Pero nunca me ha ido mal, sabes.
Gonzalo: Para ser sincero es la primera vez que salgo con alguien del cual no conozco nada.
Faba: Quieres decir que...
Gonzalo: Siempre stalkeo a la gente antes de una cita. (ríe)
Faba: Ah... ¿y averiguas todo?
Gonzalo: ¿Nunca saliste con alguien de Grnder?
Faba: No, soy muy malo para eso de las aplicaciones y también para las redes sociales.
Gonzalo: No te pierdes de mucho, es solo para sexo casual.
Faba: Como todo.
Gonzalo: En Grnder antes de aceptar una cita les pido el nombre y con eso puedo revisar su Facebook, su Instagram, todo lo que tenga y ya, así conozco todo de él.
Faba: Wow eso es "too much".
Gonzalo: Uff, he hecho cosas peores.
Fabo: Me asustas hombre.
Gonzalo: Si lo sé, soy espeluznante.
Faba: (ríe) Eres muy guapo para ser espeluznante.
(sonríen)
Gonzalo: En todo caso, si me pone un poco nervioso no conocer nada de ti.
Faba: A mí no, esto lo siento como una aventura nueva que me ha dado la vida, para ver si me llega el indicado.
Gonzalo: ¿El indicado para...?
Faba: El indicado para mí.
Gonzalo: (lo mira fuerte) ¿No deseas solo sexo y ya?
Faba: Nooo... parezco promiscuo, pero no soy así.
Gonzalo: Disculpa.
Faba: No te preocupes todos siempre se confunden. Disculpado.
Gonzalo: (bebe un sorbo) Mmm...
PAUSA
Gonzalo: Fabricio te me pareces a alguien.
Faba: Uy, no me digas que a un ex porque ¡me caigo! como una pluma.
Gonzalo: No, no. Nada de ex. Te me pareces a un actor famoso.
Faba: (emocionado) ¿En serio? No sabría a quién, no veo tele.
Gonzalo: Es de Estados Unidos. Es un actor de musicales gay, de apellido Robinson.
Faba: (intenta recordar) ¡Uy! no lo conozco. Sales con unas cosas raras.
Gonzalo: Tienes un aire; tu estilo es muy parecido, tus labios.
Faba: ¡Ah! mira que bien. En todo caso muchas gracias.
Gonzalo: ¿Nunca te interesó actuar?
Faba: (sorprendido) ¿Cómo lo sabes?
Gonzalo: ¿Cómo sé qué?
Faba: De eso no hay registro en redes.
Gonzalo: (ríe) Creo que te acabo de adivinar algo.
Faba: Eres Stalker y adivino OH MY GOOD.
Gonzalo: Entonces actuaste antes, ¿dónde?
Faba: No (ríe). Casi, fue una experiencia pequeña. En mi vida fui solo a un casting, para una publicidad de leche.
Gonzalo: ¿Y te cogieron?
Faba: ¿Cómo?
Gonzalo: ¿Si te escogieron? (ríe)
Faba: Ah, no. Lo hice de loco nomás, unos amigos que sí son actores me pasaron la información. Pero no me escogieron solo fui para probar.
Gonzalo: Ah sí... Te gusta probar mucho.
Faba: (lo mira) Mucho no, voy de a poco, porque me envicio.
Gonzalo: ¿Te obsesionas fácil?
Faba: Soy enamoradizo.
Gonzalo: Enamoradizo y vicioso ¿De esos intensos?
Faba: (piensa, se diluye la excitación) Creo que no... No, intenso no.
Gonzalo: ¿Por qué lo piensas tanto?
Faba: Me pusiste a dudar, pero intenso no es la palabra.
Gonzalo: ¿Si no?
Faba: Soy un enamoradizo apasionado.
Gonzalo: Mmm... Y has tenido muchas parejas.
Faba: ¡No! Trato de cuidar mi corazón. Viste como es la ciudad, de traicionera.
Gonzalo: Hay que saber aprovechar lo que te da esta ciudad.
Faba: Sí, lo bueno de vivir en una ciudad grande es que encuentras ambiente gay muy fácil y así mismo por la calle siempre te cruzas con gente...
Gonzalo: Pero también tener una relación estable es más difícil.
Faba: Exacto.
Gonzalo: Yo no tengo pareja ni pienso en tenerla, es decir que no ando preocupado por aquello.
Faba: ¿Tú última pareja hace cuánto fue?
Gonzalo: (toma un trago) Hace tres meses y no sé si decirle “pareja” realmente, sufro del síndrome de "el siguiente". Siempre estoy a la expectativa del que viene, del siguiente. Es decir, conozco a alguien y si es divertido le doy algo de lugar en mi vida, pero siempre estoy con los ojos abiertos, nunca me basta ¿me entiendes?
Faba: Y parece que todos están así.
Gonzalo: ¿Se nota mucho?
Faba: Por eso es difícil entregarse por completo. ¡Salud!
Gonzalo: Parece que los problemas están dentro de uno mismo. Salud (piensa)
PASO DE TIEMPO
Gonzalo: ¿Quieres tomar otra cosa?
Faba: Si, podría cambiar.
Gonzalo: ¡Ah! Eres vire-y-cambio.
Faba: (ríe) Me late que quieres saber más sobre mí.
Gonzalo: (ríe) Disculpa, ¿sería mucho pedir para la primera cita?
Faba: No te preocupes. Soy un libro abierto.
Gonzalo: Aunque, se sabe muy fácil si un chico es activo o pasivo con solo mirarlo.
Faba: ¿Quién dice eso?
Gonzalo: ¿Tú crees que no?
Faba: Obvio que no, los estereotipos ya desaparecieron hace años.
Gonzalo: ¿Yo que parezco?
Faba: ¿Entre activo y pasivo?
Gonzalo: Sí.
Faba: ¿Debo elegir uno?
Gonzalo: Así es.
Faba: ¿No eres ambos?
Gonzalo: No. Solo soy “uno” de los dos.
Faba: (sonríe) Eres activo. Activísimo.
(silencio)
Gonzalo: (niega con la cabeza) “Noup”.
Faba: No te lo puedo creer, juraba que activo.
(desde ahora Gonzalo, poco a poco hasta el final, se convertirá en un ser femenino)
Gonzalo: ¿Te decepcioné?
Faba: No, para nada.
Gonzalo: ¿Seguro?
Faba: Segurísimo.
Gonzalo: ¿Sigues interesado en seguir con esta cita entonces?
Faba: ¡Sí, obvio! Creo que recién empieza.
Gonzalo: Salud por eso.
Faba: Salud.
(se sonríen)
Faba: Me gusta tu corte de cabello.
Gonzalo: Es muy varonil para ser pasivo, ¿cierto?
Faba: La verdad que sí. (ríe) Pero está muy bueno que no seas una mariposa. Salud por eso.
PASO DE TIEMPO
Gonzalo: ¿Cómo te va con tú familia?
Faba: Me dicen tío gay.
Gonzalo: (ríe) en serio?
Faba: Sí. Todos.
Gonzalo: Que bueno, está muy claro.
Faba: ¿Clarísimo y a ti?
Gonzalo: Tengo una abuela que piensa que solo dios puede curarme. Pero le dije que si dios existiera se enamoraría de mí.
Faba: (ríe) Viste que eres terrible, contigo no se salva ni dios.
Gonzalo: ¿Cómo se los dijiste?
Faba: Me sentía muy solo en casa, nunca podía contar lo que me pasaba en la vida. así que un día que cenamos temprano, en pleno postre me paré y les conté.
Gonzalo: ¿Ardió troya?
Faba: Y con todas las troyanas adentro.
Gonzalo: ¿Te botó de la casa tu papá?
Faba: Mi papá estaba relajadísimo, fue mi madre la del escándalo.
Gonzalo: ¿Qué dijo?
Faba: ¡Resentida! que porque no le conté a ella primero; que ella me tiene como su “preferido”. En cambio mi papá abrió una botella de wiski y bebimos toda la noche.
Gonzalo: ¿No te reclamó nada tu padre? ¿Es en serio?
Faba: Nada, él es un tipo especial, muy materialista, le basta con que yo mismo gane mi propio dinero y listo. Y como me ve realizado en mi trabajo...
Gonzalo: ¿A qué te dedicas?
Faba: Visitador médico, gano cinco mil al mes. ¿Qué me va a decir?
Gonzalo: Wow, ves este dedo? (señalando su dedo anular disponible para un anillo) Está vacío.
Faba: (ríe)
Gonzalo: ¿Sí sabes que eres el sueño húmedo de cualquier homosexual de esta ciudad?
Faba: Sí lo sé.
Gonzalo: ¿Cuántos hermanos tienes?
Faba: Somos dos. Mi hermana y yo
Gonzalo: Mmm... ¿Y se prestan ropa?
Faba: ¿Qué quieres saber?
Gonzalo: Eso, si te travistes.
Faba: Mmm... no lo hago.
Gonzalo: ¿Seguro?
Faba: Pero lo podría hacer.
Gonzalo: ¡Lo sabía!
Faba: Tengo un Dragg guardado.
Gonzalo: ¿Cómo se llama?
Faba: “Poli”
Gonzalo: (ríe) qué sugestivo! ¿Polifuncional?
Faba: ¡Poliamor! (ríe)
Gonzalo: Te desataste.
Faba: Pero está guardada. Solo aparece en eventos especiales.
Gonzalo: ¿Tienes fotos?
Faba: Sí, pero también guardadas.
Gonzalo: Dale muéstrame una.
Faba: Son privadas.
Gonzalo: Quiero conocer algo privado de ti.
Faba: Son privadísimas.
Gonzalo: ¡Solo una muéstrame!
Faba: Creo que el intenso en esta mesa no soy yo.
Gonzalo: Es que yo te he dicho muchas de mis cosas privadas. Estás en deuda.
Faba: Mmm... Dale está bien, solo porque me diste confianza, pero es un secreto, no sé lo puedes decir a nadie, siempre critico los maricones que se travisten.
Gonzalo: ¡Hecho!
PASO DE TIEMPO
Gonzalo: (un poco mareado) ...Entonces cuando me preguntó qué animal me gusta yo dije los cuadrúpedos y se enojó.
Faba: No te puedo creer, yo no soportaría ni media hora con un celoso.
Gonzalo: Desde ese día ando en busca de una persona descomplicada.
Faba: Yo más complicación que lo que pueda darme el “bajar una bragueta” no quiero para mi vida (ríe).
Gonzalo: (ríe) salud por eso.
Faba: Ahora que te conozco más creo que somos muy parecidos.
Gonzalo: ¿Tú crees?
Faba: Debimos haber sido hermanas (ríe)
Gonzalo: (ríe) No hermanas no. Ocurriría un incesto.
Faba: (ríe más) Para nada. Te respetaría como mi hermana.
Gonzalo: (ríe más) Pues yo no! (Se le acerca) Dame un beso.
Faba: ¿Qué?
Gonzalo: Faba dame un beso.
Faba: Espera, creo que hemos bebido mucho.
Gonzalo: Desde que llegaste te lo quiero dar. Te quiero besar todo.
Faba: Por dios.
Gonzalo: Si dios existiera se enamoraría de mí, no te olvides.
Faba: Toma un poco de agua para que te relajes.
Gonzalo: No te comportes así.
Faba: Nunca beso en las primeras citas.
Gonzalo: Yo tampoco, pero hay algo en ti que me atrae, eres magnético.
Faba: Me gustaba bailar Magneto, puede ser por eso.
Gonzalo: (ríe) Es tu sentido del humor. Me fascina.
Faba: A mí también me fascina mi sentido del humor.
Gonzalo: Faba eres mi favorita.
Faba: El de muchos y no por eso...
Gonzalo: Eres una perra. Déjala salir.
Faba: (ríe) A la perra la tengo domada, amarrada y sedada.
Gonzalo: Vámonos ahora mismo de aquí...
Faba: No puedo Gonzalo.
Gonzalo: Dime Gonzo. Es mi apodo.
Faba: No puedo Gonzo.
Gonzalo: ¿No te gusto?
Faba: Eres lindo.
Gonzalo: ¿Entonces?
Faba: Es que para loca estoy yo.
Gonzalo: ¿Qué?
Faba: No te enojes.
Gonzalo: No me puedo enojar porque no entiendo.
Faba: Eres muy... “fuerte” Gonzo.
Gonzalo: ¿y? ¡Mejor! Me vas a tener comiéndotela toda la noche.
Faba: (piensa) Gonzo... ni un poquito activo eres?
Gonzalo: ¡No! Qué asco.
Faba: Ves, eres una hembra.
Gonzalo: Y puedo ser muy sumisa.
Faba: Me gusta el dinamismo. No puedo estar dando todo el tiempo. Pero a ti, ¿un poquito dura se te ha de poner?
Gonzalo: ¡Nada! lo que tengo es un apéndice desde hace dos años que no se mueve.
Faba: No te puedo creer eso.
Gonzalo: Tócalo tú mismo.
(Faba lo hace por debajo de la mesa)
Faba: ¡Increíble es un flan!
Gonzalo: ¿Pensaste que te lo iba a negar? No te mentí Faba.
Faba: Sabes qué, podemos ser amigos.
Gonzalo: ¡No! me vas a dejar así?
Faba: Así ¿cómo?
Gonzalo: Soy un hervidero Faba.
Faba: Te puedo llevar a tu casa. Ahí te das una ducha.
Gonzalo: Escúchame Faba, si el programa nos juntó es por algo.
Faba: Quizás hubo un error.
Gonzalo: No lo creo.
Faba: Quizás mentiste al inscribirte.
Gonzalo: ¿Por qué dices eso?
Faba: Creo que no te gusta decir que eres pasivo y mentiste.
Gonzalo: ¿Por qué no lo diría?
Faba: Tendrías menos opción de conseguir una pareja.
Gonzalo: (sorprendido) Oh! Soltaste la perra... ¡Perra!
Faba: No lo digo yo, tener una verga bien dura es primordial para conseguir pareja.
Gonzalo: Cállateeeee...
Faba: Lo siento, tú sabes que digo lo que pienso.
Gonzalo: Te haces el amable pero no tienes corazón.
Faba: Tengo sentimientos, pero también hay que ser realista hermana.
Gonzalo: Te odio.
Faba: Si te digo las cosas de frente es porque te considero. Sino te ignoraría.
Gonzalo: Me conoces hace dos horas, ¿qué consideración me podrás tener?
Faba: Quedemos como amigos. Quizás nos serviríamos mejor así.
Gonzalo: No necesito un amigo, necesito tener algo metido en medio del culo ahora mismo.
Faba: Ves. Así nunca vas a conseguir una pareja seria.
Gonzalo: Habló el gay conservador.
Faba: Solo digo lo que siento
Gonzalo: Te puedes ir.
Faba: Déjame tu número. Podemos ir al cine y también te puedo aconsejar sobre chicos y sobre cómo comportarte.
Gonzalo: No gracias. No necesito agradar a nadie, soy un gay empoderado.
Faba: Bueno, te dejo Gonzo.
Gonzalo: Faba...
Faba: Dime.
Gonzalo: Ándate a la mierda.
Faba: ¡Qué ordinario!
Gonzalo: Solo digo lo que pienso. (Faba se va) (grita) Lo aprendí de ti.

APAGÓN


*Obra registrada con derechos de autor

La novela familiar  Sigmund Freud   Cuando el individuo, a medida de su crecimiento, se libera de la autoridad de sus padres, incurre en una...