SERIE: CITA A CIEGAS (8/8)
la CITA de FRANCO y NORA
PERSONAJES
Franco: Galán. Nunca salió con una divorciada.
Nora: Divorciada. Toma pastillas para dormir.
Nora: Divorciada. Toma pastillas para dormir.
Disco/bar.
Franco: ¡Hola!
Nora: Hola, ¡qué puntual!
Franco: Sí, me gusta mucho llegar a tiempo.
Nora: Así veo, habla bien de ti.
Franco: ¿Cómo te llamas?
Nora: Nora, mucho gusto.
Franco: Encantado Nora, mi nombre es Franco.
Nora: Franco que lindo, suena con mucha potencia "Fran-co"
Franco: Era el nombre de mi abuelo.
Nora: ¿Lo conociste?
Franco: No, solo sé que se llamaba Franco Máximo y era muy amiguero y según mi abuela un gran seductor.
Nora: Y saliste a tu abuelo me imagino.
Franco: Si tú lo dices no me quedaría otra opción que aceptarlo.
Nora: (ríe) Bueno, te lo diré cuando lo confirme.
Franco: Nora es un hermoso nombre.
Nora: Creo que estás exagerando.
Franco: Para nada, el nombre -de por si- es lindo, pero tú lo haces hermoso.
Nora: ¿Qué tiene de lindo Nora? Lo siento seco, sin brillo, ni siquiera puedo imaginar de dónde viene. En cambio, “Franco” a leguas se nota que es italiano.
Franco: (ríe) Has sido una "drama queen" en potencia tú.
Nora: (silencio) Creo que sí (ríe) me has descubierto y solo han pasado dos minutos de cita.
Franco: ¡Así es! Y ahora, ¿qué harás en el tiempo que nos queda?
Nora: Me tocará mostrar mi otra cara.
Franco: Pues muéstramela.
Nora: Espero no te levantes a media conversación y te vayas (ríe)
Franco: Un caballero no haría eso.
Nora: Bueno, pues te presento a la dama...
Franco: ¡Venga!
Nora: Soy Nora Vélez, 34 años, vivo en mi casa propia... tengo un perro, un gato. Dos hijos. Dos divorcios. Dos ex maridos,
Franco: Te han roto dos veces el corazón, entonces.
Nora: Solo una vez, el último, nadie más.
Franco: ¿El primero?
Nora: Ese no importa, fue una locura de juventud, era una loca.
Franco: (piensa) Qué edad tienen tus hijos?
Nora: 18 el mayor y 14 el que segundo.
Franco: ¿Y te quieren mucho?
Nora: Sí obvio, claro que me quieren mucho y entre ellos también se adoran. Los tres hacemos un grupo muy unido.
Franco: Un bello cuadro familiar de domingo.
Nora: De domingo, lunes, martes... los hijos aparecen y te toman para siempre.
Franco: Ellos saben que estás aquí conmigo.
Nora: No... trato de separar las cosas para que nadie se confunda. (bajito) Además que son muy celosos.
Franco: (sonríe, bajito) Ah sí! Lo bueno es que yo no lo soy. No soy celoso para nada.
Nora: ¿Ah sí? ¿No te molesta que tenga dos ex maridos? (toma un trago)
Franco: La verdad que no; yo también tengo algunas ex novias. No creo que será problema para ti tampoco.
Nora: ¿Aun te llaman tus ex novias?
Franco: Me gusta quedar como amigo, no me gusta que haya alguna despechada hablando mal de mí por ahí.
Nora: Te gusta romper corazones.
Franco: No, lo que pasa es que hay mujeres que se vuelven malas cuando la relación termina.
Nora: Eres una víctima de las mujeres entonces, mira lo que acabo de descubrir.
Franco: (ríe) No, no es así.
Nora: La risa te delata.
Franco: Existe la maldad femenina realmente.
Nora: ¿Tú eres el buenito?
Franco: (sonríe) Sí, igual creo que todos tenemos algo de ángeles y un poquito de demonios.
Nora: Me gusta esa frase. Salud por eso.
Franco: Salud.
PASO DE TIEMPO
Nora: ¿Este es el menú?
Franco: Vamos a abrirlo para confirmar.
Nora: Mmm... tienen muchos platos.
Franco: Es impresionante, lindo restaurante escogiste.
Nora: (ríe) No. Fuiste tú el que lo eligió.
Franco: Yo no, pero que bueno que nos guste.
Nora: Es un sitio elegante, creo que va más contigo que conmigo.
Franco: Gracias por el piropo, linda.
Nora: ¿Qué estaría bueno comer aquí?
Franco: Se ve todo rico.
Nora: ¿Tienes mucha hambre?
Franco: Tengo hambre de ti.
Nora: (ríe) Vas muy rápido.
Franco: ¿No te gusta?
Nora: (piensa) Puede ser... me gusta la gente que sabe lo que quiere. (Leyendo) ¡Hay lomo fino, que rico!
Franco: Yo siempre sé lo que quiero. Te recomiendo la carne en término medio.
Nora: ¿Y qué quieres? Optaré por el pato a la naranja.
Franco: Buena elección. Una mujer madura que sepa de la vida. Que no le gusten las niñerías.
Nora: Uff... lo tienes muy claro. Te digo algo de mí… aún no sé qué es lo quiero.
Franco: ¿y el pato a la naranja?
Nora: Soy como una niña atrapada en un cuerpo de adulta.
Franco: Ah ok. Pero experiencias tienes, no las puedes obviar, ¿o sí? ¿Te pido el pato sí o no?
Nora: Sí.
Franco: Pero si no aceptas las experiencias entonces ese parece ser tu problema: No aceptar que has vivido.
Nora: No te dije que tenía un problema.
Franco: ¿Ah no? Yo quiero el Filet Mignon.
Nora: Me gusta sentirme como una niña.
Franco: ¿Incluso frente a tus hijos?
Nora: No hablemos de mis hijos, ya te conté todo lo que necesitas saber.
Franco: Es verdad, disculpa.
Nora: Me gusta jugar, reírme, que me hagan reír.
Franco: Solo me sé un chiste.
Nora: Cuando quieras me lo cuentas.
Franco: (piensa) ¿De qué se disfraza una jirafa en Halloween?
Nora: Mmm... de qué?
Franco: Del profesor Jirafales.
(Silencio)
Nora: ¿Ya terminaste?
Franco: Sí
(Poco a poco Nora no se aguantará la risa y llegará a aflojar una carcajada imparable, el chiste le ha encantado. Franco también ríe).
Nora: Es muy malo ese chiste.
Franco: Sí, disculpa.
Nora: Malísimo.
Franco: (sonríe) Pero te ha encantado.
Nora: ¡Eres un estúpido, no me puedes hacer reír tanto!
Franco: Tú lo eres... me hiciste preocupar. Yo sé que el chiste es malo.
Nora: ¿Te preocupó que no me haya reído antes? (burla)
Franco: No lo iba a contar, pero me sentí en confianza.
Nora: Pusiste una cara de circunstancias única, parecías esas chicas vírgenes cuando se desnudan por primera vez.
Franco: Es el único chiste que me aprendí.
Nora: Te daré un premio al esfuerzo.
Franco: ¿Ah sí? (ella ríe) Eres muy burlona.
Nora: Solo soy feliz.
Franco: Feliz como...
Nora: (lo interrumpe) ...una niña (ríe burlona) "cara de virgen", eres un "cara de virgen".
Franco: Esta cita se fue para cualquier lado, ya no es nada sexy.
Nora: (calmándose) Ay sí... es verdad ¿Te preocupa eso?
Franco: ¿Qué?
Nora: ¿No ser sexy?
Franco: Siempre seré sexy, aunque la cita ya no lo sea.
Nora: ¿Si te digo que me gusta tu paquete se vuelve a poner sexy esto?
Franco: (desconfiando) No lo has visto.
Nora: (segura) Fue lo primero que te vi.
Franco: ¿Eso te entusiasmó?
Nora: Me puso juguetona.
Franco: Y cruel.
Nora: Sí juguetona y cruel.
Franco: Mmm... y... ¿Te pasas viendo paquetes por la vida?
Nora: Sí.
Franco: A ver ¿Cómo es el mío?
Nora: Para empezar, te digo que no me costó mucho darme cuenta, tú mismo quisiste que lo viera, te pusiste ese pantalón super apretado, de tiro bajo, ¡se te marca todo! ¿Sí lo sabes?
Franco: O sea ¿Te lo imaginaste?
Nora: ¿Me lo imaginé?
Franco: ¿Te lo imaginaste afuera?
Nora: Me lo imaginé en la boca realmente.
Franco: ¡Por dios!
Nora: (ríe) Tranquilo, estoy jugando. Sígueme sin asustarte.
Franco: No me asusto, no soy un niño.
Nora: Dale sígueme el juego, me lo imaginé en la boca.
Franco: (piensa) Y pudiste metértelo todo?
Nora: (piensa) No, un tercio quedo afuera, es terriblemente grande.
Franco: Tú me lo pusiste así.
Nora: ¿Cómo?
Franco: Con tu cabello, tus labios.
Nora: Espera. Déjame intentar meterlo todo.
Franco: No, te puedes atorar.
Nora: Me quiero atorar. Morir atorada es mi sueño.
Franco: Ah sí, ¿Qué más quisieras? Dímelo.
Nora: (Mete la mano por abajo de la mesa) Saber si ya está listo?
Franco: ¡Espera! (corta la atmosfera) Tranquilízate.
Nora: ¿Por qué?
Franco: La gente nos está mirando.
Nora: Nadie nos mira, y si nos miran no escuchan lo que hablamos.
Franco: Ahí viene el mesero, pidamos de comer.
Nora: (al mesero) Hola joven... Mmm... (lo mira de arriba abajo).
PASO DE TIEMPO
(Ella se alza toda la copa de vino y hace fondo blanco)
Nora: Entonces le dije que no iba a aguantarle una infidelidad más y que de ahora en adelante la que tendría sexo sería yo, sea con él o con cualquiera y dónde sea -no me importa-, solo lo dije para amenazarlo no soy una zorra por si acaso, y me salió con el tema de que soy madre de familia y no puedo andar con cualquieras; que, ¿qué pensará su madre, sus tíos? Me vale un rábano lo que piense su familia, solo me importan lo que mis hijos digan de mí, que soy su madre y los crío bien, punto, ya se acabó el vino.
Franco: (la miraba en silencio) Pedimos otra.
Nora: Por supuesto, dividimos la cuenta no te preocupes. (Le suena el celular) Disculpa tengo que contestar, pueden ser mis hijos.
Franco: Sigue nomás.
Nora: Sí, es justo mi hijo menor.
Franco: Dale no hay problema.
Nora: ¿Robertito que paso? (le cambia la cara) Ah eres tú ¿Qué pasó con mi hijo? No pasó nada, entonces por qué tienes su celular, te robaron el tuyo ¿o qué? Se te acabó
el saldo. No estoy en la casa porque estoy haciendo cosas, que no te interesan, y el niño tiene una niñera que le da de comer y lo acuesta, yo la pago, por cierto. ¿Qué problema tienes tú ahora? Mira no puedo hablar contigo ahora, cualquier cosita mañana de 8 a 5 atiendo el celular. Adiós.
(silencio)
Franco: ¿Todo bien?
Nora: No... no Franco. Este tipo me lo hizo de nuevo. Siempre, cada vez que salgo con alguien, me tiene que timbrar a joder la noche. Me hace sentir mal. Llama a decir que dejo a los niños botados porque (alza la voz) soy una puta, callejera...
Franco: Shhh... baja la voz Nora.
Nora: Perdón... mala madre me dice.
Franco: No le hagas caso, estará celoso o confundido.
Nora: Que se aclare con ¡Fanny! Pues.
Franco: ¿Quién?
Nora: La chiquita de 19 años con la que sale.
Franco: Bueno parece que la chiquita no lo calma.
Nora: Se hace el padre abnegado.
Franco: Bueno tener dos hijos y no verlos en todo el día, ni vivir con ellos, tampoco es muy fácil.
Nora: Uno nada más, solo el menor -Robertito- es de él. El mayor es de otro.
Franco: Ahh... Bueno se preocupa por su hijo, no está mal.
Nora: Te vas a poner de su lado, ahora, lo último que me faltaba esta noche.
Franco: No para nada, no lo conozco, no estoy de ningún lado, solo opino.
Nora: No opines.
Franco: Es verdad, mejor no opino. Sabes qué me tengo que ir.
Nora: ¿A dónde?
Franco: Tengo que irme a mi casa, espero volver a verte en otra oportunidad.
Nora: ¿No me vas a hacer atorar? Me lo prometiste.
Franco: Sí, pero hoy no, la próxima mejor.
Nora: ¿Me vas a dejar con las ganitas? No seas así.
Franco: La próxima nos desquitamos.
Nora: ¿Te pusiste celoso porque me llamó el papá de Robertito?
Franco: No...
Nora: Sí, es eso. Siempre me pasa que los hombres no soportan mi situación y se ponen celosos.
Franco: No soy celoso, te lo dije en un principio.
Nora: ¿Entonces chiquito? No quieres que mami te acueste.
Franco: Creo que ya estás muy mareada, es mejor que regreses a tu casa, imagínate te pueden volver a llamar en cualquier momento, ahórrate los problemas. Otro día salimos más temprano.
Nora: Eso me pasa por salir con chiquilines como tú. Me tengo que conseguir un divorciado que tenga hijos, ex mujer, que me entienda lo que estoy pasando y no se le baje el lívido tan fácilmente.
Franco: No se me bajó nada, ni porque tienes hijos... ni porque eres divorciada.
Nora: ¿Si no?
Franco: Sino porque te pusiste muy fácil Nora. (silencio, Nora no entiende) Y a mí me gusta conquistar, cazar la presa que me voy a comer. Me entiendes.
Nora: Te gusta perder el tiempo.
Franco: Fue un gusto Nora, chao.
Nora: Fue un gusto no me acuerdo como te llamas.
(sola)
Nora: (alzando la voz) Mesero venga!
Franco: ¡Hola!
Nora: Hola, ¡qué puntual!
Franco: Sí, me gusta mucho llegar a tiempo.
Nora: Así veo, habla bien de ti.
Franco: ¿Cómo te llamas?
Nora: Nora, mucho gusto.
Franco: Encantado Nora, mi nombre es Franco.
Nora: Franco que lindo, suena con mucha potencia "Fran-co"
Franco: Era el nombre de mi abuelo.
Nora: ¿Lo conociste?
Franco: No, solo sé que se llamaba Franco Máximo y era muy amiguero y según mi abuela un gran seductor.
Nora: Y saliste a tu abuelo me imagino.
Franco: Si tú lo dices no me quedaría otra opción que aceptarlo.
Nora: (ríe) Bueno, te lo diré cuando lo confirme.
Franco: Nora es un hermoso nombre.
Nora: Creo que estás exagerando.
Franco: Para nada, el nombre -de por si- es lindo, pero tú lo haces hermoso.
Nora: ¿Qué tiene de lindo Nora? Lo siento seco, sin brillo, ni siquiera puedo imaginar de dónde viene. En cambio, “Franco” a leguas se nota que es italiano.
Franco: (ríe) Has sido una "drama queen" en potencia tú.
Nora: (silencio) Creo que sí (ríe) me has descubierto y solo han pasado dos minutos de cita.
Franco: ¡Así es! Y ahora, ¿qué harás en el tiempo que nos queda?
Nora: Me tocará mostrar mi otra cara.
Franco: Pues muéstramela.
Nora: Espero no te levantes a media conversación y te vayas (ríe)
Franco: Un caballero no haría eso.
Nora: Bueno, pues te presento a la dama...
Franco: ¡Venga!
Nora: Soy Nora Vélez, 34 años, vivo en mi casa propia... tengo un perro, un gato. Dos hijos. Dos divorcios. Dos ex maridos,
Franco: Te han roto dos veces el corazón, entonces.
Nora: Solo una vez, el último, nadie más.
Franco: ¿El primero?
Nora: Ese no importa, fue una locura de juventud, era una loca.
Franco: (piensa) Qué edad tienen tus hijos?
Nora: 18 el mayor y 14 el que segundo.
Franco: ¿Y te quieren mucho?
Nora: Sí obvio, claro que me quieren mucho y entre ellos también se adoran. Los tres hacemos un grupo muy unido.
Franco: Un bello cuadro familiar de domingo.
Nora: De domingo, lunes, martes... los hijos aparecen y te toman para siempre.
Franco: Ellos saben que estás aquí conmigo.
Nora: No... trato de separar las cosas para que nadie se confunda. (bajito) Además que son muy celosos.
Franco: (sonríe, bajito) Ah sí! Lo bueno es que yo no lo soy. No soy celoso para nada.
Nora: ¿Ah sí? ¿No te molesta que tenga dos ex maridos? (toma un trago)
Franco: La verdad que no; yo también tengo algunas ex novias. No creo que será problema para ti tampoco.
Nora: ¿Aun te llaman tus ex novias?
Franco: Me gusta quedar como amigo, no me gusta que haya alguna despechada hablando mal de mí por ahí.
Nora: Te gusta romper corazones.
Franco: No, lo que pasa es que hay mujeres que se vuelven malas cuando la relación termina.
Nora: Eres una víctima de las mujeres entonces, mira lo que acabo de descubrir.
Franco: (ríe) No, no es así.
Nora: La risa te delata.
Franco: Existe la maldad femenina realmente.
Nora: ¿Tú eres el buenito?
Franco: (sonríe) Sí, igual creo que todos tenemos algo de ángeles y un poquito de demonios.
Nora: Me gusta esa frase. Salud por eso.
Franco: Salud.
PASO DE TIEMPO
Nora: ¿Este es el menú?
Franco: Vamos a abrirlo para confirmar.
Nora: Mmm... tienen muchos platos.
Franco: Es impresionante, lindo restaurante escogiste.
Nora: (ríe) No. Fuiste tú el que lo eligió.
Franco: Yo no, pero que bueno que nos guste.
Nora: Es un sitio elegante, creo que va más contigo que conmigo.
Franco: Gracias por el piropo, linda.
Nora: ¿Qué estaría bueno comer aquí?
Franco: Se ve todo rico.
Nora: ¿Tienes mucha hambre?
Franco: Tengo hambre de ti.
Nora: (ríe) Vas muy rápido.
Franco: ¿No te gusta?
Nora: (piensa) Puede ser... me gusta la gente que sabe lo que quiere. (Leyendo) ¡Hay lomo fino, que rico!
Franco: Yo siempre sé lo que quiero. Te recomiendo la carne en término medio.
Nora: ¿Y qué quieres? Optaré por el pato a la naranja.
Franco: Buena elección. Una mujer madura que sepa de la vida. Que no le gusten las niñerías.
Nora: Uff... lo tienes muy claro. Te digo algo de mí… aún no sé qué es lo quiero.
Franco: ¿y el pato a la naranja?
Nora: Soy como una niña atrapada en un cuerpo de adulta.
Franco: Ah ok. Pero experiencias tienes, no las puedes obviar, ¿o sí? ¿Te pido el pato sí o no?
Nora: Sí.
Franco: Pero si no aceptas las experiencias entonces ese parece ser tu problema: No aceptar que has vivido.
Nora: No te dije que tenía un problema.
Franco: ¿Ah no? Yo quiero el Filet Mignon.
Nora: Me gusta sentirme como una niña.
Franco: ¿Incluso frente a tus hijos?
Nora: No hablemos de mis hijos, ya te conté todo lo que necesitas saber.
Franco: Es verdad, disculpa.
Nora: Me gusta jugar, reírme, que me hagan reír.
Franco: Solo me sé un chiste.
Nora: Cuando quieras me lo cuentas.
Franco: (piensa) ¿De qué se disfraza una jirafa en Halloween?
Nora: Mmm... de qué?
Franco: Del profesor Jirafales.
(Silencio)
Nora: ¿Ya terminaste?
Franco: Sí
(Poco a poco Nora no se aguantará la risa y llegará a aflojar una carcajada imparable, el chiste le ha encantado. Franco también ríe).
Nora: Es muy malo ese chiste.
Franco: Sí, disculpa.
Nora: Malísimo.
Franco: (sonríe) Pero te ha encantado.
Nora: ¡Eres un estúpido, no me puedes hacer reír tanto!
Franco: Tú lo eres... me hiciste preocupar. Yo sé que el chiste es malo.
Nora: ¿Te preocupó que no me haya reído antes? (burla)
Franco: No lo iba a contar, pero me sentí en confianza.
Nora: Pusiste una cara de circunstancias única, parecías esas chicas vírgenes cuando se desnudan por primera vez.
Franco: Es el único chiste que me aprendí.
Nora: Te daré un premio al esfuerzo.
Franco: ¿Ah sí? (ella ríe) Eres muy burlona.
Nora: Solo soy feliz.
Franco: Feliz como...
Nora: (lo interrumpe) ...una niña (ríe burlona) "cara de virgen", eres un "cara de virgen".
Franco: Esta cita se fue para cualquier lado, ya no es nada sexy.
Nora: (calmándose) Ay sí... es verdad ¿Te preocupa eso?
Franco: ¿Qué?
Nora: ¿No ser sexy?
Franco: Siempre seré sexy, aunque la cita ya no lo sea.
Nora: ¿Si te digo que me gusta tu paquete se vuelve a poner sexy esto?
Franco: (desconfiando) No lo has visto.
Nora: (segura) Fue lo primero que te vi.
Franco: ¿Eso te entusiasmó?
Nora: Me puso juguetona.
Franco: Y cruel.
Nora: Sí juguetona y cruel.
Franco: Mmm... y... ¿Te pasas viendo paquetes por la vida?
Nora: Sí.
Franco: A ver ¿Cómo es el mío?
Nora: Para empezar, te digo que no me costó mucho darme cuenta, tú mismo quisiste que lo viera, te pusiste ese pantalón super apretado, de tiro bajo, ¡se te marca todo! ¿Sí lo sabes?
Franco: O sea ¿Te lo imaginaste?
Nora: ¿Me lo imaginé?
Franco: ¿Te lo imaginaste afuera?
Nora: Me lo imaginé en la boca realmente.
Franco: ¡Por dios!
Nora: (ríe) Tranquilo, estoy jugando. Sígueme sin asustarte.
Franco: No me asusto, no soy un niño.
Nora: Dale sígueme el juego, me lo imaginé en la boca.
Franco: (piensa) Y pudiste metértelo todo?
Nora: (piensa) No, un tercio quedo afuera, es terriblemente grande.
Franco: Tú me lo pusiste así.
Nora: ¿Cómo?
Franco: Con tu cabello, tus labios.
Nora: Espera. Déjame intentar meterlo todo.
Franco: No, te puedes atorar.
Nora: Me quiero atorar. Morir atorada es mi sueño.
Franco: Ah sí, ¿Qué más quisieras? Dímelo.
Nora: (Mete la mano por abajo de la mesa) Saber si ya está listo?
Franco: ¡Espera! (corta la atmosfera) Tranquilízate.
Nora: ¿Por qué?
Franco: La gente nos está mirando.
Nora: Nadie nos mira, y si nos miran no escuchan lo que hablamos.
Franco: Ahí viene el mesero, pidamos de comer.
Nora: (al mesero) Hola joven... Mmm... (lo mira de arriba abajo).
PASO DE TIEMPO
(Ella se alza toda la copa de vino y hace fondo blanco)
Nora: Entonces le dije que no iba a aguantarle una infidelidad más y que de ahora en adelante la que tendría sexo sería yo, sea con él o con cualquiera y dónde sea -no me importa-, solo lo dije para amenazarlo no soy una zorra por si acaso, y me salió con el tema de que soy madre de familia y no puedo andar con cualquieras; que, ¿qué pensará su madre, sus tíos? Me vale un rábano lo que piense su familia, solo me importan lo que mis hijos digan de mí, que soy su madre y los crío bien, punto, ya se acabó el vino.
Franco: (la miraba en silencio) Pedimos otra.
Nora: Por supuesto, dividimos la cuenta no te preocupes. (Le suena el celular) Disculpa tengo que contestar, pueden ser mis hijos.
Franco: Sigue nomás.
Nora: Sí, es justo mi hijo menor.
Franco: Dale no hay problema.
Nora: ¿Robertito que paso? (le cambia la cara) Ah eres tú ¿Qué pasó con mi hijo? No pasó nada, entonces por qué tienes su celular, te robaron el tuyo ¿o qué? Se te acabó
el saldo. No estoy en la casa porque estoy haciendo cosas, que no te interesan, y el niño tiene una niñera que le da de comer y lo acuesta, yo la pago, por cierto. ¿Qué problema tienes tú ahora? Mira no puedo hablar contigo ahora, cualquier cosita mañana de 8 a 5 atiendo el celular. Adiós.
(silencio)
Franco: ¿Todo bien?
Nora: No... no Franco. Este tipo me lo hizo de nuevo. Siempre, cada vez que salgo con alguien, me tiene que timbrar a joder la noche. Me hace sentir mal. Llama a decir que dejo a los niños botados porque (alza la voz) soy una puta, callejera...
Franco: Shhh... baja la voz Nora.
Nora: Perdón... mala madre me dice.
Franco: No le hagas caso, estará celoso o confundido.
Nora: Que se aclare con ¡Fanny! Pues.
Franco: ¿Quién?
Nora: La chiquita de 19 años con la que sale.
Franco: Bueno parece que la chiquita no lo calma.
Nora: Se hace el padre abnegado.
Franco: Bueno tener dos hijos y no verlos en todo el día, ni vivir con ellos, tampoco es muy fácil.
Nora: Uno nada más, solo el menor -Robertito- es de él. El mayor es de otro.
Franco: Ahh... Bueno se preocupa por su hijo, no está mal.
Nora: Te vas a poner de su lado, ahora, lo último que me faltaba esta noche.
Franco: No para nada, no lo conozco, no estoy de ningún lado, solo opino.
Nora: No opines.
Franco: Es verdad, mejor no opino. Sabes qué me tengo que ir.
Nora: ¿A dónde?
Franco: Tengo que irme a mi casa, espero volver a verte en otra oportunidad.
Nora: ¿No me vas a hacer atorar? Me lo prometiste.
Franco: Sí, pero hoy no, la próxima mejor.
Nora: ¿Me vas a dejar con las ganitas? No seas así.
Franco: La próxima nos desquitamos.
Nora: ¿Te pusiste celoso porque me llamó el papá de Robertito?
Franco: No...
Nora: Sí, es eso. Siempre me pasa que los hombres no soportan mi situación y se ponen celosos.
Franco: No soy celoso, te lo dije en un principio.
Nora: ¿Entonces chiquito? No quieres que mami te acueste.
Franco: Creo que ya estás muy mareada, es mejor que regreses a tu casa, imagínate te pueden volver a llamar en cualquier momento, ahórrate los problemas. Otro día salimos más temprano.
Nora: Eso me pasa por salir con chiquilines como tú. Me tengo que conseguir un divorciado que tenga hijos, ex mujer, que me entienda lo que estoy pasando y no se le baje el lívido tan fácilmente.
Franco: No se me bajó nada, ni porque tienes hijos... ni porque eres divorciada.
Nora: ¿Si no?
Franco: Sino porque te pusiste muy fácil Nora. (silencio, Nora no entiende) Y a mí me gusta conquistar, cazar la presa que me voy a comer. Me entiendes.
Nora: Te gusta perder el tiempo.
Franco: Fue un gusto Nora, chao.
Nora: Fue un gusto no me acuerdo como te llamas.
(sola)
Nora: (alzando la voz) Mesero venga!
APAGÓN LENTO
*Obra registrada con derechos de autor