10/3/21

 La SALVACIÓN de 
la SEÑORITA MELONES 

Premiada en el concurso de Dramaturgia del Festival Internacional 
Escenario del Mundo 2020, en Cuenca

Una de gánsteres
de Jorge Sandoval 

Personajes 
Rodrigo 
Angela M. 

PRÓLOGO 
Casa de campo de Ángela. 

Se escucha desde la escena la canción de Sam Cooker “Bring it on home it.” Rodrigo -que todo lo hace bailando- sale del baño, viste un calzoncillo blanco y un abrigo de piel sintética de oso, es decir de peluche color marrón. Organiza una velada romántica; pone velas, champagne, escribe un poema, etc. Abre un frasco pequeño de pastillas; toma una, luego dos, luego todas, está excitadísimo. Él es un tipo rudo, de entrenamiento militar, de mente sencilla también. 
Entra Angela –peluca y gafas- con su propio juego de llaves, no sabe que la casa está habitada. Escucha la música que viene desde el tocadiscos de la habitación. Ella con actitud defensiva, mete la mano en su cartera y simula empuñar un revolver -intentará sorprender al invasor- con la espalda pegada a la pared camina hacia la habitación, espía antes de entrar, se rasca debajo la teta derecha, dentro del baño se escuchan ruidos y a Rodrigo tarareando la canción de Sam Cooker. 

ESCENA 1 
Rodrigo saliendo del baño con el cepillo de dientes en la boca. Al ritmo de la música. 

Ángela: ¡Stop or kill you! 
Rodrigo: Wow wow wow... My love 
Un segundo de pausa 
Ángela: ¡Oh shit! ¡Rodrigo! 
Rodrigo: Shhh... No me llames así, hoy no soy Rodrigo. 
Ángela: What the fuck? What are you doing here? 
Rodrigo: Tenemos una cita nosotros "you and me" 
Ángela: ¡Not! 
Rodrigo: Sí, sí... 
Ángela: Not today! Para mañana jueves te dije idiota 
Rodrigo: Me adelanté me dieron el día libre hoy y... 
Ángela: ¿Cómo entraste? 
Rodrigo: Escucha “el día libre de hoy” más “el día libre de mañana” son dos... 
Ángela: ¿Dime rápido cómo entraste? 
Rodrigo: Por la puerta caminando, estaba sin seguro. 
Ángela: Nunca está sin seguro ¿Por dónde? 
Rodrigo: ¡Por la chimenea! Caí... 
Ángela: ¡Apúrate! 
Rodrigo: Por la ventana de la cocina. 
Ángela: ¿Dañaste la ventana? 
Rodrigo: Rompí un poquito el vidrio para mover el pestillo. 
Ángela: ¡Bien! Me rompiste la ventana hiciste ruido seguro te vio alguien. 
Rodrigo: ¡Nadie! Estamos en medio de la nada y fue de noche. 
Ángela: Llegaste ahora en la noche 
Rodrigo: No ayer de noche 
Ángela: Llevas un día en mi casa ¿Haciendo qué? Ella revisando que esté el arma cargada en el segundo cajón del velador. 
Rodrigo: Preparándote esta sorpresita. 
Ángela: ¿Me estás tendiendo una trampa? Mira te puedo volar los pocos sesos que tienes. 
Rodrigo: Wait! Take it easy si fuera una trampa no te hubiera traído ¡hoy! el paquete que tanto queri... 
Ángela: ¿Trajiste el paquete? 
Rodrigo: Obvio 
Ángela: ¿Dónde está? 
Rodrigo: Adivina. 
Ángela: Dale pendejo. 
Rodrigo: Allí. 
Señala un lugar en el espacio escénico, siempre estuvo a la vista del espectador. Está embalado, es amorfo, no se distingue que hay adentro. 
Ángela: ¿Está completo? 
Rodrigo: Completito. 
Ángela: Está grande... y pesadito 
Rodrigo: ¡Ay! ¡No paras de excitarme! Ven acá... Le da de beber. Susurrando al oído “My love” ella escupe. 
Ángela: Escúchame. Rodrigo... 
Rodrigo: Ya te lo dije hoy no soy Rodrigo, podrías decirme de otra manera... dime... “Drigo” 
Ángela: ¿Eh? 
Rodrigo: ¡Drigo! 
Ángela: ¿Drigo? 
Rodrigo: Drigo tu esclavo sexual tu muñeco inflable ¡ven inflame! 
Ángela: ¡Oh! Estás actuando. 
Rodrigo: Quiero ser otra persona 
Ángela: ¿Quieres ser Drigo? 
Rodrigo: (susurrando sensual) Sí... Drigo es... enigmático, original, varonil.
Ángela: ¡No! Es confuso, no se entiende, parece de mascota.
Rodrigo: Me gusta “tu mascota fiel” ¿Qué te parece? 
Ángela: No te esperaba hoy tengo cosas que hacer (Lanzándole la ropa Rodrigo para que se vista) ¡No sé cómo adivinaste que llegaría hoy! pero eso no me sorprende. 
Rodrigo: Shhh.... no digas nada. Drigo hará todo por ti. 
Ángela: Yo tengo que... 
Rodrigo la agarra fuerte, ella expresa un gritito, la levanta y tira en la cama, la neutraliza con una llave de lucha libre. Angela absorta siente algo de placer y al mismo tiempo susto. 
Rodrigo: Hoy Drigo va a satisfacerte todas tus fantasías... mmm... ¡Señorita Melones! 
Ángela: Drigo lo que estás haciendo se llama violación y está penado por la ley muy fuertemente. 
Rodrigo: Mmm... yo soy la ley señorita Melo... 
Ángela: ¡Ja! No me excitan los apodos dime Ángela... o Angi... o Gigi. 
Rodrigo: Usted tiene derecho a guardar silencio cualquier cosa que diga puede ser usada en su contra. 
Ángela: Dime Gigi.
Rodrigo la esposa a la cama, Ángela se ve sorprendida ante una técnica perfecta de sometimiento. Él manosea muy torpemente, ella ríe por las cosquillas. Hasta que Rodrigo la intenta besar.
Ángela:  ¡No! No besos no.
Rodrigo: ¿Pero qué mierda quieres Ángela? Vienes semanas rogándome por una noche de sexo desenfrenado, que te amarre, que te nalguee ¡que te haga batido de melones! Y ahora que llega el momento, que no tenemos prisa, me haces esto.
Ángela: ¡Ya! ¡Basta! No he tenido un buen día. 
Rodrigo: ¿Estás con la regla? 
Ángela: ¡No! ¡Que machista! 
Rodrigo: ¿Pero te va a venir? 
Ángela: ¡No! 
Rodrigo: ¿Entonces? 
Ángela: ¡Yo que sé! Estoy embarazada 
Rodrigo: ¿Estás embarazada? 
Silencio. 
Ángela: ¡No! 
Rodrigo: ¿Por qué lo dijiste? 
Ángela: ¡Para que no me jodas! 
Rodrigo: Angela... yo tengo que hacerte el amor ¡hoy! sí o sí.
Ángela: Justo hoy no puedo 
Rodrigo: Me acabo de tomar un frasco entero de Erectíl. 
Ángela: ¡Y a mí qué me importa! 
Rodrigo: ¡Para satisfacerte! 
Ángela: Esta noche déjame en paz y sácame todo esto.
Rodrigo: ¿Para qué sería esta cita si no? 
Ángela: La cita iba a ser mañana y era para decirte que no podemos seguir viéndonos. 
Rodrigo: Nadie arma citas para eso ¡Abre las piernas! 
Ángela: No iba a ser una cita amorosa tenemos que separarnos por un tiempo 
Rodrigo: ¡Lo que quiero que separes son las piernas ¡Ábrelas! 
Ángela: De una patada te puedo bajar los efectos del Erectíl ¿Lo sabías? 
Rodrigo: ¡Ven acá! te voy a sacar ese malgenio.
Ángela forcejea y logra pisarle la entrepierna. 
Rodrigo: Ouch! 
Ángela: ¡Más cuidado! Yo también estoy entrenada. 
Pausa. 
Rodrigo: Angela me duele el pecho. 
Ángela: ¡Viste! por grosero. 
Rodrigo: Doblándose. Que raro siento me pica... el brazo y la pier... 
Ángela: Drigo puedes ir a actuar al teatro ¡si es que quieres! allá tu madre podrá verte. 
Rodrigo: ¡No! Mi madre está muerta, (caminando torpe hacia el baño) agua... agua... 
Ángela: ¿Dónde está la llave? 
Rodrigo: La llave... de agua... 
Cayendo muy fuerte al piso, se golpea la cabeza con el lavabo y muere. 
Ángela: ¡No! La llave de las esposas.... Rodrigo dónde dejaste las llaves... Ya levántate chucha... mierda deja de actuar y suéltame pausa necesito hablar muy claro contigo esta situación... Yo sé que siempre me gustaron ¡los locos! pero tengo que sentar cabeza algún día... para salvarme... el tiempo no pasa en vano... ese paquete es el último... el último ¿me escuchaste? ¡ya no más! ... También deberías pensar en dejar todo esto tú también... eres casado... creo que tienes una buena mujer que entiende tu trabajo.... Rodrigo.... ¿Rodrigo? ¡¡Rodrigoooo!! ¡¡¡mierda Rodri!!! Párate hijito! Pausa Se da cuenta que Rodrigo está inconsciente y quizás muerto. 


ESCENA 2 
Pasa el tiempo y ella sigue esposada a la cama. Se escucha la canción del inicio. Intenta escapar, pero solo se hace daño a sí misma, las muñecas le empiezan a sangrar, desespera. Busca las llaves con la mirada y no las encuentra. 
Pasa el tiempo, mucho tiempo, casi días. 
Silencio. 



ESCENA 3 

Rodrigo: (Saliendo raudamente del baño un con hilo de sangre en la cara que va desde la frente hasta la mandíbula) Te escribí este poema escúchalo muy atenta lo escribí yo mismo “Nos faltó tiempo. Nos faltó ser otras personas. Nos faltó viajar y ser felices. Las balas, el gatillo, la mirada todo perfecto pero de buen sexo nada” 
Ángela: ¿Tú escribiste eso? 
Rodrigo: Obvio. 
Ángela: No te creo Rodrigo: Estoy muerto no puedo mentir. 
Ángela: ¿Estás muerto? 
Rodrigo: Todo muerto: paro cardíaco fulminante cabezazo contra el lavabo me fui de culo al piso etc. etc. etc. (pausa) ¿Necesitas que me pase algo más para creerlo? 
Ángela: ¡¡¡Auxilio!!! ¡¡¡Ayuda!!! 
Rodrigo: Shh... Ahórrate esa energía porque estamos en medio del campo 
Ángela: ¡¡¡Auxiliooo!!! 
Rodrigo: Por aquí no pasa nadie 
Ángela: ¡¡¡Eeeeeeyyyy!!! 
Rodrigo: A lo sumo la policía patrullará una vez al día cerca de aquí o ninguna. 
Ángela: Quédate quieto... ¿Qué haces? 
Rodrigo: Intento agarrar la botella para servirme un trago y no puedo ¿si vez? 
Ángela: ¡Oh! Eres un fantasma. 
Rodrigo: Sí... eso es una desventaja enorme. 
Ángela: Yo pensé que te habías convertido en zombi o algo así. 
Rodrigo: ¿Un muerto viviente? Eso no existe la muerte es la muerte. 
Ángela: ¿Y tú cuerpo? 
Rodrigo: Lo dejé en el baño. 
Ángela: ¿Está allí? 
Rodrigo: Déjame revisar por las dudas... uno nunca sabe lo que puede pasar con su cuerpo... verificando. Sí si está. 
Ángela: ¿Qué haces aquí? 
Rodrigo: Ehh... ¿Por qué la pregunta? ¿No puedo? 
Ángela: ¿Qué haces? 
Rodrigo: Bueno, volví a dos cosas muy importantes: una fue para recitar poema ¡y ya lo hice! luego podrías dejar de ser tan seca y decirme qué te pareció 
Ángela: Okey ¿la segunda? 
Rodrigo: La segunda es sencilla quiero ayudarte a escapar aunque hayas sido una hija de puta conmigo en vida te quise mucho y... 
Ángela: No necesito tu ayuda Rodrigo deberías volver por donde viniste. 
Rodrigo: Ángela me tienes muerto en el baño y hace 3 días que no llego a mi casa mi esposa de seguro llamó a la policía, lo peor es que yo soy policía... 
Ángela: cortándolo Está bien ayúdame... 
Rodrigo: (Pausa) Pero si insistes en que no necesitas mi ayuda está bien... 
Ángela: ¡Te dije que sí!
 Rodrigo: Me regreso por donde vine. 
Ángela: ¡Rodrigo! 
Rodrigo: Nos veremos en la otra vida nena ¡Chau! 
Ángela: ... 
Rodrigo: sacando al cabeza. Por cierto te recuerdo que tu cabeza está valiendo mucha plata, cuando la policía llegue te van a reconocer al instante NN “Señorita Melones”. 
Ángela: Yaaaa...!!! Ayúdame. 
Rodrigo: (volviendo) Escúchame una cosa Melones, 200 mil dólares vale tu cabeza (silencio) ¡y nunca te delaté! Por amor, como todas las estupideces que he hecho en la vida... hay que elegir siempre la plata, me acabo de dar cuenta 
Sale 
Ángela: Nooo... el amor es lo primero... hiciste bien ¡Rodrigo de mi vida! Yo estoy mal ¡ven! ¡vuelve! 
Pausa 
Rodrigo: Entrando raudamente ¡Está bien! ¡No puedo con la culpa! Morí por idiota me tomé todas las patillas sin pensar... 
Ángela: ¡Claro! Sácame las esposas 
Rodrigo: Deteniéndose... Pero también fue culpa tuya porque siempre me hiciste sentir que no rendía. 
Ángela: ¿No sé de dónde sacas eso? 
Rodrigo: ¡Tus caras! ¡Nunca fueron de satisfacción total! 
Ángela: Porque soy de cari-inexpresiva 
Rodrigo: Nunca te rendí como macho... solo serví para llevar y traer paquetes para cuidarte las espaldas para soplarte todo lo que hacía la policía ¡nada más! Para nada más te sirvo Ángela: pausa No es tu culpa... es que está de moda no disfrutar de nada... es esta vida de mierda que tenemos... muerte de mierda en mi caso 
(Silencio) 
Ángela: ¿Dónde dejaste las llaves? 
Rodrigo: ...Las llaves ¿Dónde las dejé? No lo sé. 
Ángela: ¿Dónde las dejaste? 
Rodrigo: ¡No lo recuerdo! No recuerdo si traje las llaves. 
Ángela: Búscatelas en el bolsillo.... ¡En el tuyo no! En el del muerto Rodrigo va al baño y regresa rápido. 
Rodrigo: No puedo, no puedo... 
Ángela: ¿Qué? 
Rodrigo: ¡Traspaso todo! Lo que te había dicho 
Ángela: ¿Entonces? 
Rodrigo: ¡No sé qué hacer! Traspaso todo mira intenta tomar un objeto.
Ángela viendo como lo traspasa.
Ángela: ¿Es en serio? 
Rodrigo: Estoy... y no estoy aquí. 
Ángela: ... 
Rodrigo: Resignándose ¿Otra cosa que pueda intentar hacer por ti? 
Ángela: No... 
Rodrigo: Necesito ayudarte de alguna manera porque fue mi culpa lo del paro cardíaco por las pastillas que tomé estoy tieso en el baño ¿Qué haría Dios en esta situación? (Piensa) Rodrigo piensa... 
Ángela: ¡Nada! Dios no haría nada conmigo. 
Rodrigo: ...Es que tienes todo para perder: está el paquete el muerto ¡el arma en el cajón! Con todo tu historial te van a dar 100 años de cárcel. 
Ángela: Déjame aquí entonces me lo merezco. 
Se ralentiza, volviéndose un melodrama estúpido. 
Rodrigo: Ángela... 
Ángela: ... No me llamo Ángela, ese es otro apodo también. 
Rodrigo: … Perdóname por no servirte en estos momentos Ángela. 
Ángela: … Está bien … Sabes qué quisiera en este momento... 
Rodrigo: … ¿Ver a tu familia? 
Ángela: ...una copa de champagne. 
Rodrigo: ¡Yo también! me salió cara. 
Ángela: Estoy entregada Rodrigo.... Quisiera que todo esto fuera una pesadilla Rodrigo: ¿Y si intentas despertar? ... 
Ángela: No se puede... 
Rodrigo: Esta bien… (silencio) Mira... la llave. 
Ángela: (silencio) ¿Dónde? 
Rodrigo: En el piso en una esquina de la cama. 
Ángela: desanimada Ah ¿sí? ...pásamela Rodrigo se acerca muy escueto, nervioso, se agacha y sorpresivamente toma la llave y la levanta lentamente. Ángela lo ve y siente una especie de milagro. 
Apagón. 


ESCENA 4 

Voz en off: Amanece. Ángela Melones despierta. Se da cuenta que sigue esposada a la cama y que no existen los milagros. Se da cuenta que en su vida no hay milagros y que nada ha valido la pena. Todo en su vida ha sido un cúmulo de situaciones intrascendentes y porque no decir “erradas” como manipular todo el tiempo a las personas que la quieren, como huir eternamente de la policía... o traficar con cualquier tontería empaquetada. Ella en este momento se da cuenta, por primera vez, que nunca vivió la verdadera intensidad de la vida. Y piensa en las cosas que no hizo: Nunca se fue de excursión a la selva, nunca una borrachera con excompañeras del colegio, mucho menos probar el sexo desenfrenado que le podría dar Rodrigo para hacerle olvidar los complejos físicos que tiene con su propio cuerpo. Nunca un acto de generosidad: Eso pensó. (Pausa breve) En cambio Rodrigo... no nos importa Rodrigo realmente, Rodrigo es un pendejo, se podría decir que se mereció todo lo que le sucedió en la vida. Creyó ser un dios en la tierra y apenas le alcanzó la existencia para ser un pobre policía corrupto ¡Y un patán con su esposa! Solo eso fue este tipo. Los antihéroes apestan. 


EPÍLOGO 

Atmósfera pesada. Entra un hombre, no se reconoce bien quién puede ser. Lleva una capa con la capucha puesta. Se dirige hacia Ángela, que no puede creer lo que está presenciando. 

Hombre: (con una voz grave que no parece ser humana) Señorita Melones... Música triunfal. Ángela exageradamente se admira, no sabe quién es, pero ya se siente salvada. 
Ángela: enormemente conmovida Sí... soy yo... 
Hombre: Alístese... me enviaron para salvarla. 


Apagón final lentísimo.



La novela familiar  Sigmund Freud   Cuando el individuo, a medida de su crecimiento, se libera de la autoridad de sus padres, incurre en una...