7/1/21


SERIE: CITAS A CIEGAS (6/8)


 la CITA de NORA y ADÁN


PERSONAJES 
Nora: Divorciada. Toma pastillas para dormir.

Adán: Frustrado. Su vida privada es un enigma, no le gustan los deportes. Adicto al trabajo, progresista.


Restaurant. Nora chateando. Adán la mira, al parecer le gusta; intenta llamar su atención con la mirada, carraspea la garganta, hace cosas para ser tomado en cuenta. El mesero le trae agua. Nora se le toma el agua. Adán pide más agua y procura tomarla rápido. Nora se desespera en el chat (realmente está discutiendo con su hijo mayor). Adán le mira el escote y aprueba; actúa que se le cae algo y le mira las piernas por abajo de la mesa.

Nora: Pídeme vino blanco por favor.
Adán: Ehh... sí. ¡Mesero!
Adán hablando muy bajito le pide vino blanco al mesero. Nora se molesta aún más con el chat y hace una llamada, la cual no le contestan.
Adán: Yo te espero todo lo que...
Nora: No digas nada, este muchacho me las va a pagar.
Nora llama de nuevo. Llega el vino.
Adán: Gracias.
Nora: (Hace fondo blanco con la copa) Robertito, dile a tú hermano que tiene prohibido salir y que si no me contesta el teléfono ahora mismo se queda sin dinero todo el año, me escuchaste, todo el año! Díselo ahora. ¿Cómo que ya salió? (Agita la respiración) le dije que no salga sin mi permiso. ¡Qué desgracia! (cierra)
Adán: ¿Más agua?
Nora: Discúlpame por esta escena. (toma agua)
Adán: Estás disculpada.
(Silencio)
Adán: Puede pasar...
Nora: Todo es culpa del padre, es que desde que tiene 14 años ese muchacho me viene pasando por encima una y otra vez, parezco una hoja de papel bond de lo plana que me ha dejado. (se seca la boca al terminar el agua) Cómo te llamas?
Adán: ¡Adán!
Nora: Adán déjame decirte que eres un gran hombre al soportarme con esta situación.
Adán: Entiendo. La adolescencia es complicada en todos los chicos, ¿cuántos años tiene?
Nora: 18.
Adán: (sorprendido) Ohh...
Nora: Es que, si llegó a esta edad así, no se va a componer más.
(hace otro fondo blanco con vino)
Adán: Claro, puede pasar cualquier cosa.
Nora: ¿El tuyo cuántos tiene?
Adán: El mío, ¿qué?
Nora: Tu hijo.
Adán: No tengo hijos.
Nora: ¿Ah no?
Adán: No, pero sí quisiera.
Nora: Ahhh... ¿Estás buscando quedar embarazado?
Adán: (ríe) Algo así.
Nora: Yo pensé que ya tenías hijos, ex mujer. Una vida hecha y terminada, como la mía. ¿Cuántos años tienes?
Adán: 33.
Nora: ¡Bien! ¡Qué no daría yo por tener 33! y estar soltera sin hijos.
Adán: ¿Ah sí? ¿Y qué edad tienes?
Nora: (mintiendo) 33, como tú.
(sonrisas incomodas)
Adán: Vamos por ahí, eso me gusta.
Nora: ¿Ah sí? ¿No te gustan las chiquitas?
Adán: Para nada.
Nora: ¿Estás seguro?
Adán: Segurísimo.
Nora: No me estás mintiendo solo para acostarte conmigo esta noche.
Adán: No pienses eso... ¿Tu Nombre?
Nora: Nora.
Adán: No pienses eso Nora por favor.
Nora: Porque los hombres cuando andan con las chiquitas les pasan calentando las orejas diciéndoles "no me gustan las viejas, son muy complicadas" y después cuando andan con viejas al revés...
Adán: Entiendo lo que dices, pero pierde cuidado, conmigo no pasa eso.
Nora: ¿Cómo era que te llamabas?
Adán: Adán.
Nora: Y yo soy Eva. (Ríe) (De pronto se mata de risa)
Adán: Es buen chiste.
Nora: No, para nada, es malísimo. Discúlpame por decir tamaña estupidez.
Adán: (no sabe que decir) ...
Nora: Disculpa la falta de respeto, pero estoy en un momento complicado de mi vida y me agarro de cualquier cosa para hacer un chiste y olvidarme de mi desgracia.
Adán: Has sido un poquito dramática Nora. Linda y dramática.
Nora: Me has descubierto, debería ser actriz, no crees?.
Adán: Serías una gran artista, además eres muy agraciada.
Nora: (se arregla el escote) Muchas gracias querido Adán. Resultaste ser curioso.
Adán: Curioseando se aprende decía mi abuelo.
Nora: Mmm... eres un hombre de familia, fuiste bien criado?
Adán: Sí por supuesto, tengo dos posgrados y un masterado. Trabajo en una empresa familiar.
Nora: ¿Departamento propio tienes?
Adán: Mmm... no. Vivo en la casa de mis padres, por ahora.
Nora: Oh...
Adán: Espero que me puedas entender Nora, yo soy hijo único y mis padres ya están muy viejos, los tengo que cuidar.
Nora: Uy.... ¡Qué noble!
Adán: Mucho más ahora que mi padre está muy enfermo.
Nora: Hijo único con un padre enfermo. Eso quiere decir que eres el único heredero de toda esa empresa familiar. (ríe)
Adán: (ríe) Mmm... También eres curiosa, Norita.
Nora: Ya te dije que me agarro de lo que sea para bromear.
Adán: Así es y me encanta tu sentido del humor, no me molesta que me hagas bromas.
Nora: ¿Eres el único heredero cierto?
Adán: Sí.
Nora: (se abre el escote) Interesante. Me está dando más sed, podrías pedirte otro vino.
Adán: (le mira el pecho) Sí, claro. ¡Mesero!
PASO DE TIEMPO
Están juntitos, han pegado las sillas.
Nora: … y no sé por qué me vivo complicando con mis hijos.
Adán: Hay que relajarse más, la vida está para vivirla siempre a pleno.
Nora: Hablas como un experimentado, eso me mata.
Adán: Las experiencias me han soltado mucho.
Nora: ¿Has tenido experiencias en público?
Adán: ¿Cómo?
Nora: De sexo en público te estoy hablando.
Adán: No... ¿para qué? Tengo mi auto, podemos ir a mi casa, tengo entrada independiente. Una cama muy cómoda.
Nora: ¡Ay Adán! Estoy cansada de tener sexo en camas muy cómodas.
Adán: Ah, ¿sí?
Nora: Quiero que este año sea revolucionario en mi vida, quiero hacerlo en arena, en un avión a cinco mil metros de altura, o al menos en la calle de ser posible.... o en un restaurante, mmm...
Adán: (lo imagina) qué intensidad que tienes Nora.
Nora: ¿No te gusta?
Adán: Me encanta, de seguro eres de signo Leo.
Nora: ¡No! No soy Leo.
Adán: Ah ¿no?
Nora: No
Adán: No importa.
Nora: ¿Por qué lo dices? ¿Me parezco a alguien de signo Leo?
Adán: No lo sé.
Nora: Acaso ¿Te cogiste a alguien -igual a mí- de signo Leo?
Adán: No, para nada.
Nora: Cómo sabes entonces que las Leo son así de intensas.
(Suena un mensaje en el celular de Nora)
Adán: Te está sonando el celular
Nora: Sí, perdón. Es un mensaje (mientras escribe) ¿Así que tienes alguna amante Leonina escondida? ¡Eh!
Adán: No querida Nora, eso lo leí en un periódico, en la sección del horóscopo.
Nora: (sigue escribiendo) Qué periódico lees?
Adán: Uno de afuera.
Nora: ¿No me mientes?
Adán: No tendría necesidad de hacerlo. (ella lo mira fuerte) Lo leí en el diario El País de España.
Nora: Mmm... Ok. Sabes qué, las mujeres a esta edad somos unas detectives profesionales. Imposible que alguien nos vea la cara de tontas (ríe) (deja de escribir)
Adán: Está bueno saberlo desde la primera cita.
Nora: Disculpa tengo que llamarlo.
Adán: No hay problema.
Nora: Nunca me trae inconvenientes Robertito, pero la empleada me dice que no quiere dormir.
Adán: Así pasa.
Nora: (se arreglará a cada rato el escote mientras habla) Roberto qué te pasa, mira la hora que es hijo. Pero no le creas nada a tu hermano ya te lo dije, él salió loco como el padre. Mira lo dijo para hacerte asustar nomás, nunca lo haría. Robertito dile a la chica que te haga un té de tilo, de esos que me tomo yo cuando no puedo dormir y prende la tele, mira la tele que eso te dará sueño. (enérgica) Ya duérmete Roberto o me vas a ver llegar furiosa y si tu hermano se quiere ir de la casa que se vaya. (cuelga) Uff...
Adán: (Le ha visto como tonto el escote mientras discutía. Sirve agua) A ver...
Nora: No, dame vino.
Adán: Bueno.
(silencio)
Nora: Disculpa que esté pendiente del celular.
Adán: Sí, la verdad que incomoda mucho. Yo lo puse en silencio.
Nora: (ríe) Porque no tienes dos hijos locos como yo, que me tienen atada a este aparato día y noche.
Adán: Es verdad, tu vida es muy dura.
Nora: En tu situación cualquiera vive feliz.
Adán: No lo creas todos tenemos preocupaciones.
Nora: Ya lo voy a poner en silencio. Ni en vibración, directamente silencio, silencio absoluto.
Adán: Gracias.
Nora: ¿No te estás asustando chiquito?
Adán: No, tranquila, nada me asusta.
Nora: Es que la vida es una prueba constante.
Adán: Sé que me estás probando, Nora. Tranquila que yo paso las pruebas.
Nora: Tengo poderes (ríe). Puedo adivinar cosas, tus pensamientos, etc... Sé lo que tienes en los bolsillos, ¿sabes?
Adán: En serio, ¿cómo lo haces?
Nora: (le pone la mano encima de la entrepierna) Con mi mano! A ver que tienes por aquí. (carcajada)
Adán: (salta hacia un lado) Ten cuidado. Hay mucha gente aquí.
Nora: Ven para acá, toma un poco más de vino. Estás muy tenso.
Adán: Sí, necesito una copa urgente. Llénala por favor.
(Pausa. Se miran mientras ella sirve)
Nora: (mientras Adán toma, saca una libretita y le hace preguntas) Religión?
Adán: (responde como puede) Ninguna.
Nora: Política ¿Izquierda? ¿Derecha?
Adán: (niega con la cabeza) Me da lo mismo.
Nora: ¿Equipo de futbol?
Adán: (niega con la cabeza mientras se pasa el último poco de vino)
Nora: Bien, nos saltamos todos los temas engorrosos. Será más fácil ahora.
Adán: (expulsando las palabras) Mi único tema es que necesito un hijo.
Nora: ¿¡Qué!?
Adán: Eso un hijo.
Nora: Ya...
Adán: Viste como es la vida Nora, unos piden lo que a los otros les sobra.
Nora: Me lo hubieras dicho antes... ¿Necesitas que te preste un hijo? A mí me sobra un hijo.
Adán: Necesito tenerlo Nora, gestarlo, procrearlo.
Nora: Volvimos al tema del inicio, quieres estar embarazado tú.
Adán: No, Nora, no.
Nora: Con un buen semental lo logras. ¡Como pierdo el tiempo! Ha sido gay este hombre.
Adán: ¡No! No soy gay, no alces la voz por favor.
Nora: Con razón te metí la mano y saltaste como rana. No te gustó mi manito.
Adán: Me gustó mucho tu manita, fuiste directo al punto y eso me gusta, yo no sé mucho de conquistar mujeres y contigo todo fluyó.
Nora: Ah sí... es que tuvimos mucha química.
Adán: Lo sentí y es fantástico eso.
Nora: Hicieron chispa nuestras miradas.
Adán: Por eso mismo tenemos que ir a la segunda base directamente.
Nora: Es decir que...
Adán: Te necesito para hacer un hijo.
Nora: (atónita) Por qué? Estás loco.
Adán: ¡No! estoy muy cuerdo y quiero que me escuches. Accedí al programa de citas porque es infalible y estoy seguro que tú eres la mujer perfecta para mí, si el programa lo dice...
Nora: Este programa debió ser creado por un idiota. ¡Cómo me va a juntar a mí contigo, con... con... (no sabe qué decir) con tu necesidad!
Adán: ¡Pero Nora! Además, tienes experiencia, eso es bueno.
Nora: Yo estoy botando hijos de la casa y tú me quieres meter otro. ¡En qué mundo vivimos!
Adán: Necesito realizarme y no te voy a mentir...
Nora: Mira Adán... Yo vine a tener buen sexo esta noche... y ya que te lo toqué hace un momento...
Adán: ¿Lo sentiste...?
Nora: ...déjame decirte que lo tienes de buen tamaño y no es bueno que se desperdicie. ¡Pero por favor! ¿Qué es eso de andar pidiendo hijos?
Adán: Es el futuro Nora. Ya todos sabemos lo que queremos. No hay tiempo para perder.
Nora: (al cielo) Desde cuando las citas empezaron a ser así.
Adán: Soy un buen prospecto Nora.
Nora: ¡Ay dios! Es la tercera vez que escucho eso, en mis 38 años.
Adán: ¿No tenías 33?
Nora: ¡Eso 33!
Adán: ¿Cuántos tienes realmente?
Nora: Sabes qué, vámonos... vámonos ahora y ruega por quedar embarazado tú porque yo ya no puedo. (agarra su cartera y camina para afuera).
Adán: ¡Bien! ¡Déjamelo a mí! (la persigue).

APAGÓN


*Obra registrada con derechos de autor

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

La novela familiar  Sigmund Freud   Cuando el individuo, a medida de su crecimiento, se libera de la autoridad de sus padres, incurre en una...