THRILLER
PERSONAJES
SUSAN nerviosa, habla balbuceando y tartamudea de vez en cuando.
JASON no controla sus energías, es místico, habla claro.
ESCENA 1
Bosque siniestro. Frontera entre los años 80 y 90. Aparece Susan en toalla corriendo con desesperación. Ella tiene un peinado ochentero de copete fijado con laca, lleva empuñada una botella de vino tinto. Corre como puede, jadea, se le dobla el pie y cae; se lamenta, se arrastra.
Susan: (Implorando) ¡No, Jason! Por favor, no me mates. No quiero morir, al menos hoy no quiero morir.
(Aparece Jason, camina lento, amenazante, también va en toalla. Lleva un walkman enganchado a la toalla y los audífonos puestos)
Jason: ...Dame la botella.
Susan: ¡No!
(Jason se quita los audífonos)
Jason: (Rogando) Susan, dámela.
Susan: ¡No! Es mía, yo la compré.
Jason: ¡La compraste a escondidas!
Susan: Es mía, solo mía..
Jason: No puedes beber.
Susan: ¡Es solo mía, mía!
Jason: Yo sé que la compraste, chiquita, solo dámela un momento.
Susan: ¡Jason! Tú me vas a matar. Para eso me trajiste...
Jason: Claro que no, solo quiero tener una puta luna de miel. La luna de miel que no hemos tenido nunca.
Susan: Quieres quitarme la botella y rompérmela en la cabeza.
Jason: (Silencio) Te lo pido de rodillas, volvamos a la habitación.
Susan: Aquí me quedo.
Jason: Este no es lugar para una mujercita como tú.
Susan: No sabes como soy...
Jason: Claro que si bebita, eres una mujer de buen corazón y.… y exitosa, es muy difícil conjugar esas dos cualidades.
Susan: Esas palabras son muy gratificantes y ¡superficiales!.
Jason: ¡¡Ahora ya me están dando ganas de matarte, Susan!!
Susan: ¡Lo ves!
Jason: Es que hace frío, no tengo zapatos, deberíamos estar en el sauna, vamos mi amorcito.
Susan: No me gusta.
Jason: ¿No te gusta?
Susan: ¡No! Es terrorífico.
Jason: ¿Cuántas habitaciones con sauna incluido crees que tiene ese motel?
Susan: No lo sé, no me importa.
Jason: ¡Una! ¡Solo una! Y es nuestra, estamos en la mejor habitación.
Susan: Es muy raro todo esto.
Jason: Lo único raro es que estamos aquí congelándonos y no allá disfrutando calientitos.
Susan: En la recepción nunca nos dijeron que tenían habitación con sauna... ¿o ya lo sabías?
Jason: (Silencio) Sí... me preguntaron (Silencio) “¿Habitación sencilla o especial?”
Susan: ¿Hay especial aquí? Se ve todo igual.
Jason: “Especial” respondí.
Susan: Nunca lo escuché.
Jason: Estabas bajando las maletas. Yo te dije "déjalas ahí" pero insististe en bajar...
Susan: ¿Cómo te lo dijeron?
Jason: “¿Desea la especial con sauna?”
Susan: ¿Y tú qué dijiste?
Jason: (molesto) ¡Démela!
Susan: Esa palabra no escuché cuando entré.
Jason: ¿Qué escuchaste?
Susan: Dijiste algo de un “diskette”.
Jason: ¿Diskette? No sé de qué hablas.
Susan: ¡Dijiste diskette!
(Silencio)
Susan: ¡Ajá! Te descubrí y ahora quieres matarme. Yo lo vi en una película un tipo decía diskette y luego mataba a la chica bonita, ¡zas! ¡¡zas!!
Jason: En esta película ella nunca dijo diskette sino sauna.
Susan: Tengo muy buen oído.
Jason: Y yo tengo frio, vámonos.
Susan: Puedo escuchar lo que suena en tus audífonos.
Jason: Te estás desviando.
Susan: Es Thriller.
Jason: ¿Qué?
Susan: La canción Thriller de Michael Jackson, fíjate, te está sonando ahora.
Jason: (Se pone lentamente los audífonos) ¡Sí! Es Thriller de Michael.
Susan: ¡Quítala!
Jason: No.
Susan: Te dije que no me gusta Michael, ese tipo es un enfermo.
Jason: Es un artista.
Susan: Es anormal, se cambió el color de piel ¿Te diste cuenta? Se dice que es alienígena, o tiene parte de ADN alienígena.
Jason: ¡Estupideces de televisión!
Susan: Es un extraterrestre.
Jason: No vas a creer lo que aparece en la televisión ¿o sí? (Silencio)Los artistas son así, cambian para que el público no se aburra.
Susan: Ya vas a ver, el tiempo me dará la razón.
(Jason se lanza encima de Susan neutralizándola)
Susan: ¡¡No me mates!! ¡No me mates! Por fis, por fis.
Jason: Nadie te va a matar... Shh... tranquila... (los dos respiran al mismo tiempo, Jason le quita la botella) ¿Está rico?
Susan: Sí... mucho.
Jason: ¿La quieres? Vamos a hacer una cosa... tú me devuelves el diskette que me sacaste del bolso y yo te devuelvo la botella... y cada uno se va por su lado, se acabó la luna de miel.
Susan: Entonces... ¿aquí se acabará todo?
Jason: Sí... por tu culpa...
Susan: Será el matrimonio más corto que he tenido.
Jason: (Soltándola) ¿Te has casado antes?
Susan: Cuatro veces.
Jason: ¡Cuatro!
Susan: ¡Sí obvio! Si no te casas la gente habla... Te dicen puta.
Jason: Pero... ¡¿Cuatro matrimonios?!
Susan: ¡Sí! ¿No me crees?
Jason: Es que no me lo imagino.
Susan: Pues no te imagines.
Jason: Quiero decir que no puedo imaginarlo... como para ponerme en tu lugar.
Susan: Pues no te pongas, nadie te manda.
Jason: ¿Por qué nunca me contaste?
(Silencio)
Susan: No me preguntaste.
Jason: Me siento engañado. (Silencio) Esperaste a que nos casáramos para mencionarlo.
Susan: Yo no te he engañado.
Jason: Sabes que... Volvamos al sauna.
Susan: ¡¿Para qué?! Ni tú lo aguantas, empezaste a toser como idiota, el vapor del eucalipto y de la otra plantita esa te hacen daño.
Jason: No importa si toso, es parte del efecto sanador que tienen...
Susan: (Piensa) No voy a volver. Lo siento.
Jason: Susan, ¿Te vas a quedar viviendo aquí, en medio de este bosque siniestro... en toalla?
Susan: Jason... sí.
Jason: (La rodea) No te voy a matar, es la abstinencia que te hace elucubrar cosas.
Susan: Yo no tengo abstinencia... nunca dejé de beber (sonríe).
Jason: ¿Si te digo lo que contiene el diskette, me lo devuelves?
Susan: Puede ser.
Jason: ¡Si vez! sabía que lo tenías!
Susan: Mierda...
Jason: ¿Dónde está? es muy importante lo que contiene.
Susan: Eres muy inteligente, eres más inteligente que yo, eso me molesta.
Jason: Pensé que estabas acostumbrada.
Susan: ¿Dime para qué vinimos aquí? Dijiste que íbamos de luna de miel y nadie pasa en un motel de carretera una luna de miel (Silencio). Creo que ese diskette y el motel están relacionados (Piensa) y yo soy muy curiosa. ¿Qué está pasando?
Jason: Puede ser verdad lo que dices Susan... Este motel (los dos miran en dirección al motel), de carretera, no es cualquier motel... La carretera (miran la carretera) sí es como cualquier otra carretera, pero el motel no (Miran en dirección al motel). La carretera sí, pero el motel no.
Susan: Me estás dando más miedo.
Jason: En este preciso motel, hace un tiempo atrás, una mujer asesinó a su marido y a la niñera de sus hijos con una moto-sierra (hace un sonido de motosierra). El marido el día anterior le había mencionado que tenía un viaje de negocios y al mismo tiempo “coincidentemente” le dio vacaciones a la niñera de sus pequeños hijos. La señora "que no comía vidrio" se hizo la loca y aceptó todo sin pedir explicaciones. En la mañana siguiente, cuando el marido iba de salida, ella rápidamente logra esconderse en la cajuela del auto, y desde allí adentro fue escuchando todo: Doblando la esquina recogió a la niñera, iban haciéndose cariños todo el rato: besitos y caricias iban y venían, muchos manoseos... esos sonidos, hicieron para la señora, del trayecto una tortura. Después de unas horas rodando, el auto se detiene. Ella escucha que bajan, cierran y se alejan, espera unos minutos y lanza una patada muy fuerte mandando el asiento trasero hacia adelante. Allí, ella saca la cabeza y...
Susan: ¿Y?
Jason: ¿Qué ve?
(Silencio)
Susan: No sé
Jason: Ese motel de carretera. Ese mismo que estás viendo en este momento. Sale del auto rápidamente y hace un paneo por todo el frente del motel, automáticamente cae en cuenta dónde está hospedado su marido, ya que era la única habitación con la luz encendida. En el paneo también había advertido una motosierra que tirada en medio del jardín le guiñaba el ojo... ella va y la agarra... invadida de celos, de ira, la enciende al primer intento y con la motosierra encendida tumba la puerta de la habitación #5 y...
Susan: ¿Y?
Jason:(Triste) encuentra a su marido... desnudo, miembro erecto... y a la niñera... desnuda en posición de perrito. Cabe recalcar que la niñera era una señora de 58 años.
Susan: ¡No!
Jason: Así como lo oyes y tenía unas tetas así gigantes, la vieja.
Susan: ¡Wow!
Jason: Sin pensarlo dos veces la esposa penetra en la habitación y les abre el cuello de una sola pasada de motosierra, al marido y a la cincuentona... así “tshunnn” (hace sonido de motosierra) Los abrió como quién abre un cierre.
Susan: ¡Por cristo!
Jason: Ahí no termina todo, después de la masacre, en medio de ese baño de sangre, ella escribe una carta avisando que todo había sido por culpa del marido, por engañarla con una más vieja que ella (Silencio). Eso al parecer la cegó.
Susan: Obvio... obvio, pobrecita... (abrazándolo) Que historia más espeluznante Jason, vámonos de aquí, hasta me quitaste las ganas de beber.
Jason: Eso me alegra... pero no me puedo ir de aquí porque estoy recaudando pistas.
Susan: ¿Pistas?
Jason: Esa señora está fugada y hay una buena recompensa en metálico para quién la entregue.
Susan: ¿Ah sí?
Jason: Así es.
Susan: ¿Tú crees que la vas a encontrar? Esa gente hace pacto con el diablo.
Jason: (Pensando) Obvio que sí, pero yo estoy preparado para el pacto con el diablo, son cien mil dólares o un año entero de donas lo que están dando por esa vieja.
Susan: ¡Chuzo! Todo el vino que me podría comprar con eso.
Jason: Tengo que ser más vivo que el resto para recaudar las pistas.
Susan: Ahora último apareció eso de hacer pruebas de... ADN, para descubrir culpables.
Jason: Eso solo lo tiene la policía.
Susan: Entonces estás perdiendo el tiempo, te van a ganar.
Jason: ¡No! Tengo de aliado al recepcionista, ya que te conté todo, tendrás que meterte de cabeza en esto, pero no te preocupes te daré un porcentaje, si es que me encuentras pistas te daré algo.
Susan: Escúchame, yo no quiero meterme en nada que tenga que ver con crímenes; lo que yo quiero es deprimirme bebiendo todo el día, beber lo que más pueda y ya... beberé hasta que... hasta que me pidas el divorcio. Yo no sé para qué me caso si cada vez que lo hago me deprimo. Es como si me diera cuenta que cometí un error terrible al casarme, como si todas mis relaciones han sido unos grandes equívocos.
Jason: (Cacheteándola) Te estoy proponiendo ganar cien mil dólares hija de puta. O un año de donas.
Susan: Es muy difícil que logres dar con el paradero de esa mujer, ella ha de estar viviendo en otro lado, con lentes de contacto de otro color y una peluca rubia.
Jason: ¿Cómo lo sabes?
Susan: Es lo que hacen siempre.
Jason: Pero, ¿Cómo lo sabes? ¿Ya estuviste averiguando? ¡Te quieres llevar todo!
Susan: Estás enloqueciendo.
Jason: Solo cuido mi dinero.
Susan: ¡Cuál dinero, no tienes nada!
Jason: Ya verás, ya verás... (La empuja, ella cae al piso, él corre y desaparece del cuadro)
Susan: (Intentando hacerlo volver) Espera, ven, eso lo vi en "Misterios sin resolver", yo no te quiero quitar nada; es una serie gringa... sobre crímenes... la dan todos los jueves a las 12 de la noche en el canal 4 (Se da cuenta que Jason no regresa) Allá todos los asesinos terminan usando peluca, y viviendo en otro estado... una situación de mierda.
ESCENA 2
En otra parte del bosque. Lo vemos a Jason con los audífonos puestos, baila como Michael Jackson la canción Thriller, bailará casi toda la escena, hará muchos pasos.
Susan: (Llegando) ¡Jason!
Jason: ¡Hola nena!
Susan: Vamos a la habitación.
Jason: No puedo ahora, me están saliendo unos pasos que hace tiempo los vengo practicando.
Susan: Pero tú querías volver al sauna, vamos te acompaño.
Jason: No lo encontré.
Susan: ¿Qué?
Jason: El camino de regreso, no lo encontré.
Susan: Es por acá...
Jason: ¡No! yo vengo de allá. Date una vuelta y verás... verás que todo es bosque.
Susan: (Da vueltas y confirma que todo es bosque) Jason detente.
Jason: No puedo.
Susan: ¿Qué hacemos?
Jason: Podemos bailar.
Susan: Yo detesto ese tipo.
Jason: ¿Solo porque es medio alienígena?
Susan: No.
Jason: Quizás todos tenemos un gen extraterrestre, solo hay que activarlo baby.
Susan: Yo nunca dije que lo sea, los medios lo dicen.
Jason: Mira este paso (Camina hacia atrás como Michael). Realmente no es humano.
Susan: Toma Jason... (Le enseña el diskette)
Jason: ¿Qué es?
Susan: El diskette.
Jason: Eso no es mío.
Susan: Si claro, te lo dio el recepcionista, cuando estaba bajando las maletas, los alcancé a ver.
Jason: No lo recuerdo.
Susan: Aquí dice (Leyendo el membrete) “Para Jason Mora – Caso: Masacre de la habitación #5”
Jason: (Piensa) Mmm... Tendría que abrirlo en la PC para saber de qué se trata.
Susan: Es sobre la mujer que degolló al marido y a la niñera con una motosierra.
Jason: ¡Wácala! Parece una película de bajo presupuesto con esa sinopsis.
Susan: (Reflexiona) Algo raro está pasando. Es este lugar que... está maldito.
Jason: ¿Dónde dejaste la botella?
Susan: ¿Cuál?
Jason: La botella de vino.
Susan: No tomo vino.
Jason: Claro que sí. Eres una borracha empedernida.
Susan: Estás enloqueciendo Jason. Busquemos ayuda ahora, deja de hacer eso.
Jason: No puedo, estoy tomado por el movimiento (Quiebra las caderas como Michael)
Susan: Ese movimiento es estúpido.
Jason: Estoy despertando cosas que no sabía que las tenía. Inténtalo muñeca.
Susan: (Grita enojada) ¡Basta de decirme así!
Jason: ¿Cómo? (Se detiene).
Susan: (Enojada) ¡Así! No quiero escuchar más el “chiquita”, ni el “baby”, ni el “bebita”, ni “nena”, ni “muñeca”, no lo vuelvas a decir... es de pedófilos.
Jason: ¿Estás insinuando algo?
Susan: Está claro lo que estoy diciendo.
Jason: ¿Está claro?
Susan: Está claro.
Jason: Sabes qué... me parece un castigo tener que compartir la vida contigo.
Susan: Psicópata.
Jason: Me resultas aburrida. Todo el tiempo aburres. Nada te entusiasma, nada te mueve; pasas el día escondida, tras las cortinas como un ratón, espiando todo lo que hago, cuestionándome, malinterpretándome, realmente el matrimonio te cortocircuitó las últimas 2 neuronas que te funcionaban. ¡Borracha! ¡Alcohólica! Deberías colgarte, busca una soga y cuélgate.
Susan: Eso quieres, eliminarme de esa manera, sin culpa, lentamente. Que yo lo haga por ti. Machista.
Jason: Regresa a la habitación, el camino de regreso es por allá (señala un sitio por donde ella nunca buscó antes) caminas 200 metros y llegas; dentro de mi maleta hay una soga gruesa, la sacas y la llevas al sauna, allí hay una viga de madera muy firme. Cruzas la soga y haces un nudo. Vas a necesitar ayuda de un banquito.
Susan: Tú eres una película de bajo presupuesto Jason, un thriller psico-pato-lógico mal argumentado, desordenado... degenerado.
Jason: Estás haciendo un personaje muy triste Susan. Te hacía más resolutiva. Resuelve tu vida, cuélgate, todo el tiempo te la pasas diciendo que vas a morir o que te voy a matar, es evidente deseas la muerte, no has venido para nada bueno a este mundo, no es interesante verte. (Se acerca a ella, pausa, la besa).
Susan: Es increíble lo que te amo y te necesito.
Jason: Cursi. Terroríficamente cursi.
(Silencio)
Susan: ¿Quieres que me vaya o que me quede?
Jason: Que te vayas.
Susan: (Silencio) ¿Dijiste que por allá está el motel?
Jason: A 200 metros.
Susan: (Piensa) ¿Me quedo con el diskette?
Jason: No sé nada de ningún diskette
Susan: (Silencio) ¿Nos vamos a divorciar?
Jason: Quién sabe...
Susan: (Piensa) Lo arruiné todo...
Susan intenta irse, pero regresa y se transforma en una mujer-loba. Ataca a Jason ferozmente, le muerde la yugular, se la destroza. Él implora piedad, pero ella no se detiene y agoniza hasta morir desangrado. Después de matarlo la mujer-loba vuelve a ser Susan, la misma Susan nerviosa, tartamuda, imprecisa. Ella corre confundida en dirección al motel, correrá por mucho tiempo y muchos metros, nunca lo encontrará.
FIN
*Obra registrada con derechos de autor.
* * * * *
*Texto escrito en septiembre del 2020. No ha sido estrenado.
*Es parte de una trilogía de obras que transcurren en un motel de carretera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario